Hay provincias que enamoran al turismo nacional e internacional, y si bien en invierno el sur de Argentina suele llevarse todo el protagonismo, Mendoza es una increíble alternativa para la temporada de frío. Sin nada que envidiarle al resto y con alternativas a la altura, la Tierra del Sol y del Buen Vino ofrece una competencia digna.
La mejor época para visitar Mendoza: 3 destinos que tenés que conocer en invierno
La provincia cuenta con varios puntos que son ideales para vacacionar en esta época del año y disfrutar al máximo.
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Estos rincones mendocinos son capaces de maravillar a sus visitantes durante el invierno.
Entre todos sus rincones, hay tres que logran destacarse por sobre el resto. Cada uno con lo suyo, maravillan a cualquiera que se aventure a disfrutarlos, ya sea con amigos, solos o en familia, en especial durante el invierno.
Termas de Cacheuta
Es un complejo de aguas termales ubicado en la montaña donde, durante el invierno, el frío del ambiente contrasta con piletas climatizadas distribuidas en escalones con distinta temperatura. Este diseño permite pasar varias horas en el predio, alternando entre sectores más intensos y otros templados según la tolerancia de cada visitante.
Dentro del lugar también funcionan baños de vapor como parte del circuito termal. Estos espacios se intercalan con las piletas a lo largo del día, lo que mantiene la exposición al calor en distintos momentos de la visita.
Además, se suman hidromasajes con chorros dirigidos a diferentes partes del cuerpo para los momentos de descanso, junto con tratamientos corporales que se realizan dentro del spa. Aquí, cualquiera que ingresó confiesa salir renovado por la experiencia.
Las Leñas
Es un centro de esquí en plena cordillera donde la actividad principal consiste en subir mediante medios de elevación hacia sectores altos y descender por pistas de nieve con diferentes niveles de dificultad. Este trayecto se repite varias veces en el día según la destreza de cada persona y las condiciones del terreno.
Las pendientes están organizadas de forma progresiva. Existen sectores simples destinados a quienes aprenden a controlar la velocidad y el equilibrio, y áreas más exigentes con mayor inclinación donde se requiere precisión para girar, frenar y mantener la estabilidad.
También se puede hacer snowboard en toda el área habilitada y tomar clases con instructores que enseñan técnicas básicas de desplazamiento, corrección de postura y control en bajadas graduales, lo que permite mejorar el manejo a lo largo de la jornada.
Ruta del Vino
Es un recorrido por bodegas donde se conoce el proceso completo de elaboración, desde la cosecha de la uva hasta su fermentación y guarda en barricas antes del embotellado. Esta caminata permite ver cómo se organiza la producción en sus distintas etapas.
En cada parada se realizan degustaciones de varietales producidos en el lugar mientras se observan las áreas de trabajo, lo que ayuda a comparar estilos según el tipo de uva y el método utilizado en cada caso.
También se visitan los viñedos para observar el cultivo de la vid en diferentes épocas del año, desde el crecimiento hasta la maduración. Finalmente, varias bodegas ofrecen almuerzos con vinos seleccionados para maridar cada plato dentro del mismo entorno donde se origina la bebida.
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