Debido a sus dos próximos partidos, el técnico Manuel Pellegrini decidió reservar a varios titulares del medio campo hacia arriba, porque en defensa tiene los jugadores justos. Así quedaron fuera del equipo titular Cavenaghi, Ludueña, Luis González, Coudet y Mascherano y eso resintió el andamiaje.
El «Chori» Domínguez fue el encargado de generar juego y Darío Husaín y Maximiliano López, los delanteros. Los tres demostraron voluntad y movilidad, pero les faltó contundencia a la hora de definir, y por eso, aunque generaron varias situaciones, no las pudieron resolver.
Vélez utilizó su planteo habitual. Una defensa con tres jugadores, cinco mediocampistas con más lucha que juego, donde se extraña la ausencia de Gracián, y dos delanteros veloces y potentes. Se puso en ventaja con un centro de Buján que Zárate bajó de cabeza y Bardaro -anticipando a Ameli-conectó a la red.
A partir de allí, «se paró de contraataque». Retrocedió sus líneas hasta la mitad de su campo y dejó venir a River para esperarlo escalonadamente con siete jugadores. River chocó y chocó buscando el gol del empate, y lo logró gracias a la precisión de Osmar Ferreyra para ejecutar un tiro libre.
A partir de allí, buscó el triunfo de todas las maneras y Pellegrini recurrió a Cavenaghi y Coudet para darle más presencia ofensiva, sin lograr su objetivo.
Cavenaghi desaprovechó una oportunidad y Darío Husaín se perdió un gol increíble. Vélez apenas si inquietó de contraataque y se fue conformando de a poco con el empate. Un empate que no le sirve a ninguno de los dos, porque el que ganaba volvía a tener expectativas de acercarse a los punteros, pero que a River le duele más que a Vélez porque el triunfo hubiera sido un envión anímico para enfrentarse a Boca. Empieza una guerra psicológica que va a culminar el domingo y va a tener otro capítulo el miércoles, cuando los dos jueguen sus respectivos partidos por la Copa Sudamericana. Siempre se habla del superclásico como un partido especial, y esta vez lo será más porque River le puede frustrar el campeonato a Boca.
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