El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
San Pablo aprovechó, en los minutos finales, un remate de Danilo desde afuera del área y una inocente mano de Luis González en el área, para sacar una ventaja que no mereció. El equipo de Astrada planteó el partido defendiéndose con mucho orden y manejando la pelota con Mascherano y Gallardo, confundió a San Pablo que presionó, pero no logró demasiado rédito ofensivo, salvo un par de corridas del veterano Marcio Amoroso.
En la segunda etapa, con la entrada de Souza, el equipo brasileño ganó en agresividad y demostró que Tuzzio y Ameli estaban muy firmes defensivamente. River apostó sus fichas al contraataque y tuvo en los pies de Farías la oportunidad de definir el partido. Sin embargo, fueron los brasileños los que aprovecharon su mejor momento para conseguir una ventaja que compromete mucho a River para el partido de vuelta que se jugará el miércoles próximo en Buenos Aires.
San Pablo se mostró como un equipo mediocre, con muy poco del estilo brasileño, salvo su lateral izquierdo Junior, y sin un conductor fijo. Esto le da la oportunidad a River, si lo presiona en el partido de la semana próxima, de revertir la situación, porque el equipo brasileño es lento en defensa, los mediocampistas golpean más de lo que marcan y si bien adelante Amoroso demostró su categoría, también mostró que está fuera de estado y que los años no pasan en vano.
Como apostó al trabajo defensivo en Brasil, River tendrá que apostar todas sus cartas al ataque en Buenos Aires.
Dejá tu comentario