San Lorenzo pudo sostener en Brasil la ventaja de 3-0 cosechada en Argentina y de esta manera accedió a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, pese a perder esta noche como visitante frente a Santos, por 1 a 0, en cotejo desarrollado en el estadio Urbano Caldeira, de Villa Belmiro.
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El único gol del encuentro lo consiguió el delantero santista Wellington Paulista a los 37 minutos del primer tiempo, mediante un golpe de cabeza.
Hasta esa instancia los dirigidos por Oscar Ruggeri se habían manejado con buen criterio táctico, ya que en ningún momento se metieron atrás y siempre intentaron manejar la pelota lejos del arco defendido por Agustín Orión.
Dos líneas de cuatro y dos delanteros "picantes" como Ezequiel Lavezzi y Andrés Silvera complicaron seriamente las necesidades de los hombres de Wanderley Luxemburgo, que necesitaban de una anotación prematura para empezar a descontar la amplia diferencia alcanzada por los azulgranas en el Nuevo Gasómetro.
De esta manera, si bien no tenían "asistencia perfecta" de sus volantes, Lavezzi y Silvera siempre fueron temas de preocupación para la última línea de los brasileños, que tuvieron serios problemas para contenerlos.
Lo único que le faltaba al 'Ciclón' era un poco más de rapidez en el tránsito de mitad de cancha, porque tanto Diego Rivero como Santiago Hirsig estaban más preocupados por marcar que por crear, Adrián González no se proyectaba tal es su característica y Claudio Husain está solamente para recuperar.
Por eso los cuatro marcadores centrales que dispuso Ruggeri en la defensa (Christian Tula, Pablo Quatrocchi, Sebastián Méndez y Jonathan Bottinelli) tuvieron que trabajar a destajo en ocasiones, cuando la irregularidad de los volantes locales dejaba paso a algunos ataques bien enhebrados, siempre bajo la batuta del ex Goiás Rodrigo Tabata.
Y en ese aspecto los defensores del 'cuervo' solamente fallaron una vez en el juego aéreo, a los 37 minutos del primer tiempo, permitiéndole a Welington Paulista doblegar al muy seguro Agustín Orión.
Pero hasta el final de la etapa y en el arranque del segundo período San Lorenzo no pasó más sofocones y, por el contrario, fue afirmándose en su objetivo de alejar a los rivales del área de Orión.
Por eso, advertido de esta situación el entrenador Luxemburgo decidió quemar las naves cuando apenas transcurrían 13 minutos e hizo los tres cambios juntos.
Sin embargo esto no le dio mayor resultado y pese a que salieron un defensor, un volante y un delantero, nunca encontró claridad ni pudo generar superioridad numérica en ningún sector del campo de juego.
Por eso, cuando la media hora de la segunda etapa ya era pasado, los 'torcedores' de Santos comenzaron a abandonar lentamente el estadio, mientras los 300 hinchas de San Lorenzo que se llegaron hasta Villa Belmiro se hacían fuertes con sus cánticos, persuadidos de que el final traería aparejada la clasificación para los cuartos de final.
Y esta llegó junto con el final del partido bajo un clima de gran tranquilidad, tanto dentro como fuera de la cancha, porque tanto unos como otros sabían desde buen tiempo antes que esto era cosa juzgada.
Ahora San Lorenzo se las verá con el Toluca mexicano dirigido por Américo Rubén Gallego, al que recibirá la semana próxima en Buenos Aires.
Y otra vez tendrá que cerrar la serie como visitante.
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