San Lorenzo superó todas las adversidades y se quedó con la punta del torneo clausura en solitario. A los 7 minutos ya perdía por uno a cero y a los 17 se quedó con un jugador menos por la expulsión de Diego Rivero. Sin embargo, nunca perdió el orden y terminó dando vuelta el resultado y hasta pudo ganar por más goles.
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El secreto del equipo de Ramón Díaz está en la manera de encarar el partido. San Lorenzo se toma su tiempo para manejar la pelota y prefiere achicar los espacios a presionar por conseguir la pelota, pero cuando la consigue tiene una gran vocación ofensiva. Ataca con delanteros y volantes y trata siempre de cerrar la jugada con un remate al arco o un centro.
Ante Banfield empezó para definirlo rápido. En 5 minutos tuvo tres jugadas de gol, pero no convirtió y en la primera que tuvo Banfield, Silvio González hizo un gol olímpico con la complicidad de Orión.
San Lorenzo no se inquietó y siguió atacando, pero 10 minutos después Federico Beligoy entendió como de tarjeta roja una falta de Rivero a Civelli, que bien se podría haber resuelto con una tarjeta amarilla, y se quedó con 10 hombres.
A partir de allí Banfield tuvo sus mejores momentos, con la peligrosidad de Cvitanich y Silvio González arrinconó a San Lorenzo y creó varias situaciones de gol.
Sin embargo, San Lorenzo no perdió el orden y se agrupó tratando de no dejar espacios en defensa, pero sin resignar el contraataque. En uno de ellos Luchetti le cometió penal a Andrés Silvera y Gastón Fernández consiguió el empate, «picando» la pelota.
En la segunda etapa Ramón Díaz hizo entrar a Alvarado por Tula y Adrián González por Aureliano Torres para reordenar la defensa y empezó a atacar por los costados con mucha peligrosidad. La diferencia numérica a esa altura no se notaba y San Lorenzo era superior.
Un desborde de Silvera le permitió a Gastón Fernández marcar el segundo gol con una «volea» y a partir de allí reaccionó Banfield, que empezó a presionar en busca del empate. Ramón Díaz sacó a Gastón Fernández para poner a Walter Acevedo en la mitad de la cancha y se fue cerrando en defensa a defender la victoria. Hubo un cabezazo de Silvio González que rebotó en un poste y dos atajadas de Orión.
San Lorenzo terminó llevándose todo. La victoria y la punta del campeonato. A diferencia del equipo de la temporada pasada tiene en la parte anímica un punto muy alto y quizás su mejor virtud.
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