Suárez, que dejó la cancha lesionado y llorando, es duda para la Copa América
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Suárez dejó el Vicente Calderón lesionado y entre lágrimas. Sería un desgarro y podría perderse la Copa América.
Sus números desde que arrancó la temporada en agosto los firmaría cualquier jugador: 53 partidos disputados, 59 goles anotados, 15 asistencias y cuatro títulos levantados, la Liga española, la Copa del Rey, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. No pudo repetir el "triplete" de hace 12 meses, pero su aporte individual al juego azulgrana no dejó de crecer con el pasar de los días.
Futbolista de cuatro pulmones y voraz como pocos dentro del área, Suárez llegó al tramo final de la temporada como el jugador más en forma de Barcelona. Cuando su equipo más lo necesitaba, en pleno bache de confianza tras la eliminación de la Champions, sacó su gen de hombre decisivo y marcó 14 de los 24 últimos goles anotados por el Barcelona.
Tan importante fue en el esquema de Luis Enrique que incluso se le considera ya como un serio aspirante al Balón de Oro. Sin embargo, para conseguir el premio al mejor futbolista del planeta, por delante de figuras como Messi o Cristiano, Suárez necesita un buen papel en la Copa América. Y la lesión de la final podría impedírselo.
Quizás esos pasos que dio cojeando en el Calderón fueron sus últimos segundos de la campaña 2015/2016, pues una lesión muscular suele conllevar varias semanas de baja.
El delantero de 29 años es la gran estrella de la selección uruguaya y la Copa América Centenario iba a suponer su primer gran torneo con el equipo "charrúa" desde el Mundial de Brasil 2014, cuando fue suspendido por morder a un rival en pleno partido.
Esa polémica acción le costó una dura sanción que le impidió disputar en 2015 la Copa América de Chile. Este año tenía la oportunidad de redimirse en Estados Unidos, donde Uruguay está encuadrado en el Grupo C de la Copa América junto a Jamaica, Venezuela y México.
La imagen de Suárez cojeando dejó sin aliento a los 20.000 hinchas azulgranas en Madrid y prácticamente a todos los uruguayos. Por suerte para la afición de Barcelona está Lionel Messi, que resolvió la final con un pase en largo hacia Jordi Alba. Sin embargo, Uruguay no tiene a un Messi. Su Messi es Suárez y tiene un pie y medio fuera de la Copa América.




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