ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

26 de septiembre 2019 - 21:27

Sumit Nagal, el indio que midió fuerzas con Federer y ahora se abre camino en el Challenger de Buenos Aires

Con 22 años, arrancó la temporada con un puñado de dólares en la billetera y superó sus problemas. En el US Open logró sacarle un set a la leyenda suiza. Ahora está en Argentina, donde sueña sumar puntos para llegar a Australia y donde sufrió una sufrió un curioso incidente alimenticio.

ver más
Nagal fue elogioso con el histórico Bhupathi, su mentor: "Me abrió un camino, es mi maestro".
Alejandro Del Bosco/Prensa Challenger Buenos Aires

Aunque India no registra una gran tradición tenística, fue tres veces subcampeón de la Copa Davis, en 1966, 1974 y 1987, año en el que venció a la Argentina sobre un veloz césped. También cuenta con ilustres nombres como los hermanos Amritraj, Mahesh Bhupathi y Leander Paes. De ellos espera ser heredero Sumit Nagal, un joven que lidió con severos problemas económicos, jugó contra Roger Federer y tiene una curiosa anécdota en Buenos Aires.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Nacido en Nueva Delhi en junio de 1997, la noticia más reciente de Nagal trascendió hace unos días atrás cuando superó la qualy del US Open y enfrentó a la leyenda suiza. Fue con derrota, pero logró sacarle un set: perdió: 4-6, 6-1, 6-2 y 6-4 en el estadio Arthur Ashe.

Embed

“Fue una gran experiencia. Al mirar los partidos de Federer por la tele decís: ‘Un día estaré ahí’. Y eso me pasó a mí. Cuando me enteré que iba a jugar contra él estaba muy feliz. De hecho, al ver que le tocaba un jugador de la qualy, quería ganar el último partido para enfrentarlo”, le reconoce a Ámbito en el marco del Challenger de Buenos Aires.

¿Qué hace un indio dando vueltas por Palermo? Es una mezcla de necesidad de puntos, comodidad de superficies e historias oídas. Su excoach, Mariano Delfino, es argentino y lo entrenó “cuatro o cinco años” en Alemania, donde ambos viven actualmente, aunque el vínculo ya se cortó.

Parte de las historias de la Argentina incluyen la calidez de la gente, el fútbol, el tango… y la carne, pero a Nagal no le fue tan bien en ese aspecto. El martes, tras superar al brasileño Pedro Sakamoto en más de 2:40 horas, terminó con suero en la enfermería: “Fue un partido muy duro y no me sentía bien, había comido mucha carne y no estoy acostumbrado. Al cuerpo le toma un tiempo hacerlo”.

nagal.mp4
Your browser doesn’t support HTML5 video

“Este Challenger, como los de las próximas semanas, lo tomo para sumar puntos y llegar a un nivel superior, poder entrar en el cuadro principal del Australian Open. Esa es mi meta y la única razón por la que vengo tan lejos del lugar de donde vivo, porque el polvo de ladrillo es mi superficie favorita, casi todo lo que jugué en los últimos meses es en clay, y ahora todo lo que se juega en polvo es en Sudamérica”, explica.

En caso de llegar al Abierto de Australia 2020, sería su segundo Grand Slam, tras el último US Open. Ese torneo significó un impulso importante en su carrera, que le permitió meterse en el Top 200 por primera vez, llegando a estar, actualmente, en el puesto 161. Hasta ahora, su único título grande fue es el Challenger de Bangalore, en 2017.

Sin embargo, no todo fue color de rosas en su carrera. El primer golpe llegó a los 10 años, cuando abandonó su Nueva Delhi natal. “Me seleccionaron para un programa de entrenamientos en una ciudad diferente y tuve que dejar mi hogar. Eso fue lo más duro de mi vida, porque era un chico que siempre estaba con mi familia, estábamos todo el tiempo juntos, y allá pasaba mi vida solo”.

Embed

Quien lo reclutó y a posteriori se convirtió en su guía fue el histórico Bhupathi, exN1 en dobles, modalidad en la que ganó 52 títulos, incluyendo Roland Garros (2), Wimbledon y el US Open.

“Mi familia no tiene antecedentes en el tenis, pero por suerte encontré a alguien que estuvo en el tenis muchos años como Bhupathi, que es mi mentor y mi maestro. Él me abrió un camino, me mostró qué hacer, a dónde ir. Esta es una travesía maravillosa, pero a la vez no es fácil, porque el tenis es muy caro”, cuenta reflexivo, en claro reconocimiento a su tutor.

Para Nagal, la clave está en "sobrevivir a ese período entre los 18 y los 23 años, seguís mejorando, entrás en los torneos grandes y la plata llega. A partir de ahí es fácil, pero esos tres o cuatro años son cruciales”. Y su descripción tiene un justificativo: a principios de este año se encontró viajando con apenas u$s 6 en la billetera, teniendo exactamente esa edad.

Embed

“Arranqué el año cerca del puesto 360 en el ranking. Era muy difícil planificar los torneos, y así los vuelos se hacían más caros. Viajé de Alemania a Santiago de Chile, y luego debía ir a Drummondville, en Canadá. Volé hacia allí, y en un par de pasajes ya había gastado miles de euros”, expone el indio.

La falta de resultados le hacía perder dinero, a la vez que no le permitía subir en el ranking y entrar en mejores torneos. Así, el problema ya dejaba de ser sólo económico y se transformaba “en mental, porque jugaba un torneo y entrenaba tres o cuatro semanas. Jugué cuatro torneos en casi cuatro meses. No debería ser así, pero no tenía otra opción. Pero en abril las cosas cambiaron, comencé a jugar más”.

Nagal afirma que en India el tenis no es atractivo y por eso cuesta conseguir sponsors. Pero no se resigna y sigue soñando con las grandes citas del tenis mundial, las estrellas y, por qué no, retomar la senda de aquellos grandes apellidos que posicionaron a su país en la órbita mundial.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias