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29 de noviembre 2007 - 00:00

Tigre lucha y sigue soñando

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El festejo de los jugadores deTigre luego de la victoria ante Boca. El objetivo era sacar 25 puntos para no sufrir el año próximo con el descenso, pero ya suma 34 y llegó a la última fecha con la posibilidad de ser campeón.
Tigre va a dar lucha hasta el final. Este sorprendente equipo, ascendido este año, se dio el gusto de eliminar de la lucha por el título a Boca y ponerle una cuota de suspenso al torneo hasta el domingo.

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Como su nombre lo dice, Tigre es un «felino aguerrido». Un equipo que nunca da por perdida ninguna pelota y que tiene moral para darle vuelta el resultado a un Boca que en el primer tiempo fue superior gracias al oficio de sus jugadores.

Boca se encontró en ventaja a los 8 minutos por un error defensivo de Morero, que descuidó a Palacio y éste lo desbordó por izquierda y la tocó al medio para que Palermo la mande a la red.

A partir de allí, cada uno con su estilo se dividieron la tenencia de la pelota y el dominio del juego. Boca lanzó permanentemente al ataque a sus laterales y tuvo en Alvaro González y Battaglia a sus mejores jugadores.

Tigre intentó «dormir» la pelota en la mitad de la cancha con Castaño y Román Martínez y buscó a Ereros a espaldas de los defensores. Además del gol, cada uno tuvo una situación clara de gol: un cabezazo en un poste de Ereros y un tiro de Vargas de afuera del área que devolvió el travesaño.

En la segunda etapa Tigre le puso más velocidad al juego y Boca pareció sentirlo físicamente. De la mano de Martín Morel (el mejor de la cancha) comenzó a dominar la pelota y a volcar el juego a campo de Boca. El equipo de Russo entonces retrocedió sus líneas y buscó largos pelotazos para la velocidad de Palacio. Llegó el empate por un desborde de Ereros al flojo Krupoviesa, que empalmó Morel cruzado con un remate que dio en el poste, pero estaba a la expectativa el goleador Lázzaro para tocar a la red; y luego, el desequilibrio en una lucida jugada individual de Martín Morel, que terminó con un remate cruzado que dejó sin chances a Caranta.

Después Boca empujó buscando el empate y Tigre se defendió con mucha gente, aunque de contraataque Ereros tuvo la situación más clara para ampliar el marcador, pero se la tiró a las manos de Caranta.

Tigre cada vez agranda más su sueño, no se conforma con el ascenso después de 27 años, ni con la mejor campaña de su historia, que ya le aseguró el subcampeonato.

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