Fue la fecha soñada para Lanús porque derrotó a un rival directo (Tigre) y se afirmó en la punta del torneo Apertura donde ahora le lleva 3 puntos a su nuevo perseguidor, Boca, que el sábado derrotó en Avellaneda a Racing por 3 a 0. Independiente quedó en el tercer lugar, un punto detrás de Boca, luego de su empate ante River en el clásico, y el cuarto puesto lo comparten Tigre y Banfield, que el viernes le ganó 1 a 0 a San Martín en San Juan y tiene un irregular andar con 8 triunfos, 1 empate y 6 derrotas. El que puede subir al tercer puesto junto a Independiente es Argentinos Juniors, que esta noche enfrenta a Vélez en Liniers. River quedó a 7 puntos de Lanús y San Lorenzo a 8 (que empató con Huracán), cuando faltan jugarse sólo 12.
Ismael Sosa intenta llevarse la pelota ante la marca de Paulo Ferrari. River e Independiente
jugaron un partido vibrante.
Fue el peor resultado porque los dos necesitaban ganar y por eso se jugaron en ofensiva intentando el triunfo, pero River e Independiente no pudieron sacarse ventaja y terminaron empatando, lo que los aleja de la posibilidad de luchar por ser campeones.
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El partido no fue bien jugado, pero tuvo como atenuante el calamitoso estado del campo de juego de River, donde el show de Soda Stereo (sumado a los últimos espectáculos) hizo que el césped tuviera desniveles que no permitían jugar la pelota coherentemente a ras del piso. Esto, sumado al nerviosismo de los dos equipos, hizo que el partido fuera desprolijo, pero abierto en el resultado hasta el final, por lo que ganó en dramatismo.
Empezó mejor Independiente con una buena presión en la mitad de la cancha y Montenegro como cerebro. Se puso en ventaja con un gran cabezazo de Matheu que anticipó a toda la defensa y pudo aumentar con un cabezazo de Montenegro que se fue apenas desvíado.
Después reaccionó River y con mucha potencia volcó el terreno a su favor, pero chocó con la seguridad de Matheu y Guillermo Rodríguez, por lo que terminó abusando de centros bombeados que favorecieron a Assmann.
Independiente parecía tener todo controlado, pero en el primer minuto de adicional de los tres que había dado Pablo Lunati en el primer tiempo combinaron Belluschi y Ponzio y el centro de este último fue conectado de cabeza por Belluschi para empatar el partido.
El segundo tiempo fue muy parejo, cada uno intentó con sus características: River con la habilidad de Belluschi y Ortega para armar juego, mientras Independiente alimentó con largos pelotazos a Denis y al colombiano Moreno, que entró por un inexpresivo Ismael Sosa.
Los dos tuvieron situaciones claras para ganar el partido (Denis se perdió un gol de cabeza en el área chica, Pussineri se perdió otro y Assmann le tapó un cabezazo increíble a Radamel Falcao García), pero ninguno de los dos tuvo puntería como para llevarse el triunfo.
Por eso se tuvieron que conformar con un empate que no deja satisfecho a ninguno de los dos y que los relega en la lucha por un campeonato que en cada fecha sigue demostrando lo parejos que son los 20 equipos y que el campeón se va a definir en la última fecha.
Independiente dejó mejor imagen que River porque tuvo solidez en su defensa y mucha presión en la mitad de la cancha, el problema lo tuvo de ahí para arriba, porque le faltó precisión en la generación de juego (Montenegro apareció con cuentagotas) y por eso no fueron bien alimentados los delanteros.
River, en cambio, dependió de la habilidad de Ortega y Belluschi, porque el juvenil Buonanotte no tuvo un buen partido y dejó muy aislado a Radamel Falcao García.
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