Vettel fue un rayo en Bahréin y se afianza como líder
-
Mundial 2026: la cruda historia de una de las estrellas de Países Bajos que "borró" su pasado
-
Union Berlin nombra a Marie-Louise Eta, la primera mujer DT en la historia de la Bundesliga
Sebastian Vettel
"Este es uno de los trofeos más bonitos que se pueden ganar", apreció el alemán al recibir el premio de manos del príncipe Salman bin Hamad al-Khalifa, quien se mostró ajeno a los disturbios registrados en la misma jornada en la capital del pequeño reino árabe, Manama, y de las detenciones de la policía denunciadas por activistas.
El tricampeón mundial solamente tuvo que lidiar en las primeras cuatro vueltas de la competencia.
"El principio fue crítico", consideró Vettel, que agregó que "con Fernando (Alonso) estuvo bastante ajustado en las primeras vueltas y Nico (Rosberg) fue un hueso duro", apuntó.
Luego, el piloto germano casi no pasó sobresaltos e inclusive, desde los boxes de Red Bull, le solicitaron que bajara el ritmo para no padecer eventuales contratiempos.
Por este motivo, Vettel pasó de llevarle 25 segundos a poco más de 9 al finlandés Raikkonen, cuando ambos cruzaron la meta, tras 57 vueltas a más de 30 grados centígrados de temperatura ambiente.
"Nuestra velocidad era fenomenal. Durante un tiempo éramos un segundo más rápidos que el resto", aseguró el ganador.
El finlandés de Lotus fue el único entre los punteros que optó por una estrategia a dos paradas. "Funcionó muy bien", analizó el escandinavo, que se alegró por "adelantar muchos puestos".
El asturiano Alonso, por su lado, sólo debió conformarse con el octavo puesto y llegó a las 47 unidades, para caer en el cuarto lugar del Mundial, detrás del británico Lewis Hamilton (50), que finalizó quinto con su Mercedes en Bahréin.
"Todo se torció desde el principio", se lamentó el piloto de Ferrari, que comentó, también, que "hoy no habrá nadie que diga que no es mala suerte que el DRS (el sistema de potencia que se utiliza en los sobrepasos) se te quede bloqueado".




Dejá tu comentario