Nueva York (Bloomberg) - La crisis financiera originada en la caída de las hipotecas de alto riesgo o «subprime» sigue arrasando con los empleos de los trabajadores de Wall Street: ya llegan a 83.000. Además, a la gran cantidad de despidos se sumó la semana pasada el anuncio del JP Morgan. Este banco de inversión, que compró Bear Stearns a fines de marzo con el apoyo de la Reserva Federal, informó que mantendrá sólo 45 por ciento de los 14.000 empleados de la entidad que adquirió, después de que la firma complete su fusión el mes próximo.
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Con los despedidos de Bear Stearns se superarán los 83.000 empleos suprimidos en los mayores bancos y sociedades de valores en los últimos diez meses.
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