El turismo en Mendoza suele tener un patrón en las actividades para el público. Las bodegas ocupan un lugar central y ofrecen a las visitas nacionales e internacionales los mejores vinos del país. A eso se suman los imponentes entornos naturales, pero también hay otros rincones que no muchos conocen y son una parada obligatoria en la provincia.
El rincón de Mendoza que es perfecto para visitar en familia y crear un recuerdo imborrable
Con un homenaje particular a una importante figura, este sitio es una de las gratas sorpresas que tiene la provincia para el turismo.
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Este rincón mendocino es una parada obligatoria para quienes visiten la provincia.
En el sur mendocino existe un espacio dedicado a una de las figuras más importantes de Argentina, el cual tiene dos formas de disfrutarse: desde arriba, para observar una obra con detalles únicos, o dentro, lo que representa una aventura más que interesante para el público.
Dónde se ubica Laberinto de Borges
El Laberinto de Borges está en San Rafael, dentro de la finca Los Álamos, a unos 7 kilómetros del centro. El acceso es por la avenida Hipólito Yrigoyen hacia el oeste, en una zona donde también hay bodegas, cabañas y restaurantes. No es un punto aislado: forma parte de un corredor turístico activo del departamento. Por eso se puede incluir en una salida corta y combinarlo con otras visitas cercanas sin reorganizar el viaje.
El laberinto es un homenaje a Jorge Luis Borges porque fue construido en la finca que pertenecía a la familia Bombal, donde el escritor se alojaba en sus visitas a San Rafael. El diseño incorpora símbolos concretos asociados a su obra: desde arriba se distinguen un libro abierto, relojes de arena, el símbolo del infinito y su bastón, elementos recurrentes en sus textos.
Qué se puede hacer en Laberinto de Borges
La actividad principal es recorrer el laberinto vegetal, que ocupa cerca de una hectárea y está formado por más de 8000 plantas. Los senderos superan los 2 kilómetros en total y presentan bifurcaciones constantes, por lo que no hay un único recorrido hasta el centro. El tiempo de recorrido cambia según las decisiones que se tomen en cada cruce. En condiciones normales puede resolverse en unos 20 a 40 minutos, aunque también puede extenderse si se eligen caminos más largos o se retrocede en los sectores sin salida.
Uno de los puntos clave es la torre mirador, de más de 20 metros de altura. Desde ahí se puede ver la figura completa del laberinto y entender el diseño, algo que no se percibe durante el recorrido interno. Además del circuito, el predio permite permanecer en los espacios abiertos de la finca, recorrer los alrededores y sumar la visita a otras actividades cercanas dentro de San Rafael, como bodegas abiertas al público o restaurantes ubicados sobre la misma traza de acceso.
Cómo ir hasta Laberinto de Borges
Para llegar al Laberinto de Borges es necesario dirigirse a San Rafael. Desde el centro de la ciudad, el acceso se realiza por la avenida Hipólito Yrigoyen hacia el oeste, en dirección a Los Álamos. Luego de salir del área urbana, se continúa por caminos asfaltados señalizados que conducen directamente hasta la finca donde se encuentra el laberinto. El trayecto es corto y se completa en pocos minutos en auto.
Quienes llegan desde otras ciudades pueden hacerlo a través de la Ruta Nacional 143, que conecta distintos puntos de la provincia con San Rafael. Una vez en la ciudad, el acceso al laberinto está señalizado y no requiere desvíos complejos.
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