A un día del plazo, Bolivia no renegoció aún con petroleras
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El presidente Morales ayer, en el día de su cumpleaños, rodeado de niños, a quienes obsequió
un bono escolar contra la deserción, creado con recursos de la nacionalización
hidrocarburos.
Bolivia tiene, según cifras oficiales, reservas probadas y probables de 48,7 trillones de pies cúbicos de gas (1,55 billón de metros cúbicos), siendo éste el segundo reservorio más importante de la región, después de Venezuela.
En un contexto definido por declaraciones de Morales contrarias a una prórroga, el embajador de España, Antonio Montalbán, dijo que «nos consta que el deseo de Repsol es conseguir los elementos técnicos que le permitan la firma el próximo sábado» del nuevo contrato.
Montalbán, que rehusó hablar del avance de las negociaciones, reveló que «todavía hay pequeños detalles que se deben seguir negociando».
Los principales puntos por negociar incluyen el porcentaje de participación en el negocio, los niveles de impuestos, las responsabilidades en la comercialización de gas, interna y externa, y los montos de inversión a partir de 2007.
A pesar de la intransigencia de Morales, el viceministro de coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, abrió la posibilidad de que haya alguna flexibilidad aunque «eso solamente se daría en casos excepcionales que por el momento no se están viendo».
Debido a la perentoriedad del plazo y a que las negociaciones no están aún concluidas, un sector del gobierno estudia la posibilidad de sellar un acuerdo macro con las petroleras y perfeccionar los puntos en reuniones posteriores.
Esta corriente estaría influida por la posición del canciller brasileño Celso Amorim, quien esta semana declaró en Brasilia que su país «no está pidiendo la prórroga del plazo como tal; lo que Brasil está diciendo es que lo importante es tener una buena negociación y que no debemos quedar esclavos de un plazo».
Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reiteró el miércoles que su país irá a un arbitraje internacional si Bolivia no respeta los contratos existentes.


