«Esto que ocurrió en San Nicolás es producto de la anarquía que hay en el tránsito en la Argentina, donde no hay controles reales y cada uno hace lo que quiere», la frase es de Alberto José Silveira, presidente de la Asociación Civil Luchemos por la Vida, quien criticó la instrucción que tienen los choferes de los transportes de pasajeros del país.
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Según índices que Luchemos por la Vida publica en su página Web, en Europa las muertes producidas en accidentes de transportes públicos de pasajeros varían entre 1 y 2 por ciento, mientras que en la Argentina los choferes profesionales están involucrados en 25 por ciento del total de casos con víctimas fatales. El año pasado, en el país perdieron la vida en rutas y avenidas 7.533 personas.
«Esto lo venimos denunciando desde hace mucho tiempo: no hay controles efectivos y sanciones concretas», le dijo ayer a Ambito Nacional el doctor Silveira, quien hizo hincapié en la falta de controles en temas puntuales como «exceso de velocidad y alcoholemia».
En referencia a la tragedia de San Nicolás, el presidente de la Asociación repudió la instrucción de los choferes y responsabilizó al acompañante del conductor «por ir durmiendo en el fondo del colectivo». «Esto pasa en la mayoría de los casos donde se viaja de noche en todas las rutas del país. Y, en realidad, el acompañante debe ir atento a que el chofer no se duerma o no tenga mareos, o cualquier problema cardíaco», dijo.
Silveira sostuvo que «esto es más lamentable cuando viene de choferes que se hacen llamar profesionales, pero no tienen la instrucción suficiente, y después las autoridades se acuerdan de los controles cuando ocurren tragedias como ésta, con 18 muertos, aunque también hay otros casos con menos víctimas fatales que no tienen tanta prensa».
El presidente de Luchemos por la Vida recordó que hace dos años se modificó la ley de tránsito y se estableció el consumo cero de alcohol para conductores de transportes de pasajeros. «Sin embargo, esos controles jamás se realizan. Tampoco se controla si el chofer toma algún psicofármaco que pueda tener efectos que ponen en riesgo la vida de los pasajeros», sostuvo. Además, Silveira se mostró a favor de que se instruya a los colectiveros a manejar en un único turno, para evitar «el cambio de sueño».