Los accionistas de Aguas Argentinas se reunirán hoy y seguramente aprobarán (antes lo había hecho el directorio) la rescisión del contrato de concesión. Lo que importa -y especialmente al gobierno-son los tiempos de la salida del país. Todo indica que en febrero el gobierno se deberá hacer cargo de prestar el servicio a 11 millonesde usuarios. En diferentes declaraciones, varios funcionarios y hasta Néstor Kirchner insistieron en que siguen en busca de una empresa que tome la operatoria. Es tan poco tiempo y con las condiciones que pone el propio gobierno, es altamente improbable que encuentren algún interesado.
En realidad, la continuidad de Suez por doce meses es virtualmente imposible porque la concesión no termina de manera amigable, y porque al rescindirse el contrato, debería haber un nuevo convenio de operación que el gobierno no intentó negociar y que los franceses no aceptarán.