El peronismo intentará mañana romper la parálisis que envuelve por estas semanas al Congreso en medio de la definición de la interna peronista. Tanto en el Senado como en Diputados será un milagro si se consigue sesionar. Pero el oficialismo se resiste a seguir mostrando una imagen de inmovilidad. El problema es que, para hacerlo, los diputados no tienen temas que tratar. Por eso, intentarán resucitar uno de los proyectos de Roberto Lavagna que más oposición despertó en el pasado: el otorgamiento de mayores facultades a la AFIP para perseguir el trabajo en negro (no declarado), una idea que integra el Plan Antievasión II.
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El proyecto les otorga a los inspectores de la DGI la facultad de tomar una serie de presunciones a la hora de determinar si en una empresa existen trabajadores no declaradosy evaluar el nivel de evasión previsional.
La AFIP, con esta ley, podrá deducir de la declaración de la propia empresa cambios en su nómina salarial. Por ejemplo, se la habilita a presumir que ante un incremento en el consumo de energía, mayor uso de materias primas, suba en la productividad o lanzamiento de nuevos productos, la empresa ha contratado trabajadores y no los ha declarado.
Así, podrá liquidar de oficio los aportes patronales ante errores de confección o falta de presentación de las declaracionesjuradas de los empleadores, imponer multas o clausuras. El radicalismo está en contra de seguir cediendo poderes a la AFIP -como hizo el Congreso también hace un mes con el resto del Plan Antievasión II-. «Dar el poder de sancionar por presunciones puede dejar a la gente, en especial a las pequeñas y medianasempresas, totalmente indefensa; si se trata de combatir el trabajo en negro, es necesario hacerlo con herramientas razonables», dijo el radical Miguel Angel Guibergia, vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Pero a pesar de esa posición el PJ convenció a la UCR de, al menos, dar el debate. Para eso necesitará antes el peronismo emitir el dictamen en la Comisión de Presupuesto y Hacienda.
Liberado ese escollo, y aunque se presume que el debate en el recinto va a ser violento, el peronismo conseguirá tener un tema habilitado para votar mañana en el recinto de Diputados y, al mismo tiempo, liberar la última ley que le exige Roberto Lavagna al Congreso desde hace casi un año.
Si el peronismo lo consigue, cortará también una racha de tres semanas sin sesiones en Diputados. De lo contrario, seguirán de largo empalmando el receso invernal de julio, del que volverán sólo para enfrascarse en la campaña previa a las elecciones de octubre.
Sin embargo, ésos no son los únicos proyectos políticamente antipáticos. Además de los nuevos poderes para la AFIP, el PJ tiene en espera la votación de la ley que crea los cargos específicos como mecanismo para financiar la construcción de nuevas redes de gas y de electricidad, y la expropiación de los talleres navales de Tandanor, donde mañana finalmente los diputados se disponen a escuchar por primera vez a los trabajadores de esa empresa, quienes la controlan actualmente.
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