El gobierno confirmó ayer que estudia adelantar el pago del medio aguinaldo a los empleados públicos y jubilados para antes de las fiestas de fin de año, tal como se hizo ya en 2003. El anuncio fue del secretario de Hacienda, Carlos Mosse, que informó que la medida está en estudio y sólo resta la decisión que en las próximas semanas tomará el presidente Néstor Kirchner. Con esta disposición, desde el Ministerio de Economía se busca incrementar la capacidad de gasto de la gente para las fiestas. A esta decisión se suma además la postergación del pago del Impuesto a las Ganancias tanto para autónomos como para sociedades y trabajadores en relación de dependencia. El gobierno espera liberar de esta manera unos 1.750 millones de pesos para el último mes del año de efectivo disponible, para potenciar el consumo en las fiestas. El adelanto del pago del medio aguinaldo correspondería únicamente a los empleados públicos y jubilados, que cobrarían antes del 20 de diciembre próximo. La medida no alcanzará a los privados, pero la intención del gobierno es que la postergación del anticipo de Ganancias de diciembre sirva para que las empresas tengan más dinero disponible para que contablemente no haya problemas en adelantar el medio aguinaldo. Obviamente, esta medida tendrá un impacto negativo en las cuentas públicas. Según los datos del Ministerio de Economía, se necesitarán cerca de 600 millones de pesos para cumplir con el medio aguinaldo, pero como contrapartida será un gasto que no habrá que computar para 2005 y restarlos a los 110.210 millones de pesos que figuran en el proyecto de Presupuesto nacional.
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No será el único problema para el Tesoro en diciembre. Las postergaciones en Ganancias que ya decidió Economía aseguran un incremento en los gastos de 1.150 millones de pesos, divididos en $ 720 millones por lo que no pagarían las sociedades, $ 200 millones que no liquidaríanen diciembre los empleados en relación de dependencia y otros $ 230 millones por la postergación del cuarto anticipo para los autónomos. Sumando este dinero a los 600 millones de pesos del adelanto del medio aguinaldo, se llega a unos 1.750 millones de pesos. Como el superávit mensual promedio se ubica actualmente en los 1.500 millones de pesos, es muy probable que finalmente en el último mes del año haya déficit fiscal.
Probablemente sea similar al desequilibrio de diciembre de 2003 cuando llegó a los 180 millones de pesos.
Para las cuentas públicas no es una situación preocupante, ya que se espera que para noviembre el Tesoro acumule un resultado positivo de más de 19.000 millones de pesos, aunque ayer Mosse ubicó el superávit para todo 2004 en $ 18.000 millones. Además, las dos medidas (el adelanto del aguinaldo y la postergación de Ganancias) no implican pérdida de ingresos y aumento de gastos, sino un corrimiento contable que no alterará de 2005. Incluso se especula dentro de Economía y la (AFIP) que en diciembre habrá más consumo interno, que permitirá llegar en enero y febrero (cuando las empresas liquiden el Impuesto al Valor Agregado), con un muy buen nivel de recaudación que le permita al sector público compensar largamente las pérdidas fiscales de diciembre.
A estas medidas habrá que sumarles eventualmente otra que incrementaría el poder de compra del público. El gobierno aún no resolvió qué hará con las asignaciones familiares. El debate pasa por conocer si se decide un aumento a 80 pesos mensuales de manera uniforme y con un tope de 3.500 pesos de salario desde los pagos de noviembre que se liquidan en el último mes del año o, como pide Lavagna, un pago en diciembre único a todos los empleados que tienen hijos. En los dos casos se tratará de volcar al mercado interno unos 300 millones de pesos, con lo cual el dinero que tendría disponible sería de más de 2.000 millones de pesos.
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