íamos en los comentarios del miércoles y jueves cómo la tecnología había dado lugar durante los primeros tres cuartos del siglo XX al boom de los mercados centralizados y cómo en el último cuarto de siglo comenzaba a minar el rol de los seres humanos en las decisiones de inversión. Tras creación del primer fondo indexado en 1976, los quiebres más significativos se dieron en enero de 1983 con la aparición de internet, en agosto de 1997 cuando Dave Cliff y Janet Bruten crearon un algoritmo que podía superar de manera consistente los resultados de los inversores humanos (Inteligencia Artificial), y en octubre de 2008 con la conceptualización de los blockchain (cadena de bloques de transacciones) por alguien escudado bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto y su Bitcoin un año más tarde. La virulencia de estos avances -tecnologías disruptivas, ver a J. Bower y C. Christensen- ha sido tal que, por ejemplo, ya no hablamos más de Bolsas o mercados, sino de "infraestructuras del mercado financiero" (Principios para infraestructuras de Mercado Financiero, BIS/IOSCO, 2012). Pero vamos por partes, primero la cuestión del desplazamiento de las decisiones humanas. Una década atrás Goldman Sachs -el segundo mayor banco del inversión del mundo detrás del J.P. Morgan- empleaba en la central de Nueva York unos 600 traders especializados en acciones, hoy quedan sólo dos y el resto ha sido reemplazado por cerca de 200 ingenieros en computación (unas 9.000 personas, un tercio de todo el personal de Goldman son hoy ingenieros en Computación). Pero este proceso de reducción y sustitución de personal recién está en pañales. A principios de este año el 28,5% (para Morningstar es 22%) de todo el dinero colocado en FCI norteamericanos estaba bajo formas pasivas de administración (indexados, ETF, etc.); según la gente de Moody's en algún momento entre 2021 y no más allá de 2024 la proporción superaría el 50%. Las últimas estimaciones son que cerca del 75% de todo el volumen operado en acciones yanquis (60% de los mercados de futuros) es generado por procesos automatizados o algorítmicos (AI, HFT, etc.) y casi el 45% de las ganancias de la industria (los valores serían similares en Inglaterra y algo más bajos en Europa y Asia). El avance sobre la operatoria de monedas y renta fija -mercados significativamente más opacos- ha sido más lento, pero está a punto de explotar, haciendo aún más redundante el trabajo humano (la tasa de reemplazo sería un ingeniero en computación por cada cuatro traders). Mañana seguimos.
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