El pronóstico a futuro no es bueno para la Argentina si no se aplican correcciones. Si el país crece menos, desencadenará una desaceleración en el resto de Latinoamérica.
La economía mundial crecerá el próximo año 4,5%, una tasa menor que la estimada para el cierre de 2006 de 5,1%, según el último informe del Banco Mundial, «Perspectivas económicas mundiales 2007: afrontar la nueva etapa de la globalización».
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Si bien se daría una desaceleración del crecimiento económico a nivel mundial, los países en desarrollo (entre los que se encuentra la Argentina) serían quienes lideren el proceso con el crecimiento alcanzando 7% en 2006, dos veces más rápidoque los países desarrollados,para luego caer a 6,4% en 2007 y 6,1% en 2008.
Para la Argentina se espera que el PBI de 2007 sea 5,6%, cifra un poco más auspiciosa que 4% proyectado por el gobierno en el Presupuesto que ayer se convirtió en ley.
Sin embargo, las políticas que han provocado altas tasas de crecimiento en la Argentina son insostenibles, aseguró la entidad, advirtiendo que ya hay señales de recalentamiento que se están escondiendo.
En su reporte anual, el Banco afirmó que es probable que el ritmo de crecimiento aminore en 2008, pero advirtió que existe un riesgo de un duro aterrizaje económico si la desaceleración no se materializa.
Desencadenante
La caída del crecimiento de la Argentina a partir de este año podría desencadenar una desaceleración a lo largo de Latinoamérica hasta de 4% para 2008, desde una estimación de 5% en 2006 y 4,2% en 2007.
Cuatro años después de una crisis económica y una cesación de pagos masiva de su deuda, la economía argentina ha crecido casi 9% anual desde 2002. Pero el Banco Mundial estimó que debería disminuir en más de la mitad para 2008, en medio de políticas económicas más duras y una disminución de la demanda de inversiones mientras los altos costos locales licuan las ganancias.
«Si no corrigen el incentivo actual, en algún punto la corrección será mucho más dura, mucho más rápida de lo que se podría lograr con una desaceleración gradual de la economía», afirmó el economista del Banco Mundial Hans Timmer.
El gobierno argentino ha rechazado la idea de que la economía pueda estar recalentándose. La inflación subió a 12,3% en 2005 y se prevé que supere 10% nuevamente este año, a pesar del congelamiento de precios en varios sectores.
«La Argentina tiene implementadas políticas que logran altas tasas de crecimiento, pero en nuestra perspectiva son muy insostenibles y tienen presiones inflacionarias con las que lidian simplemente solucionando un par de crisis en su economía», dijo Timmer.
«Esa es exactamente la clase de políticas que en el pasado han provocado esos ciclos de repentino crecimiento y caída», agregó.
El estudio indica que la economía mundial podría producir un total de u$s 72 billones en 2030, contra menos de la mitad, u$s 35 billones de 2005. «Si bien este resultado representa sólo una leve aceleración con respecto al crecimiento mundial de los últimos 25 años, está impulsado más que nunca por el sólido desempeño de los países en desarrollo», afirmó Richard Newfarmer, principal autor del informe y asesor económico del Departamento de Comercio del Banco.
El trabajo señala que en los próximos 25 años, la globalización podría generar un crecimiento del ingreso promedio más rápido que el registrado durante el período 1980-2005. En ese contexto, los países en desarrollo desempeñarían un papel fundamental. Sin embargo, si no se gestiona debidamente, dicho crecimiento podría ir acompañado de una creciente desigualdad de ingreso.
Se advierte en el informe que la próxima etapa de la globalización podría someter a fuerte presión los «bienes comunes de la humanidad», lo cual podría hacer peligrar el proceso a largo plazo. Las naciones deberán colaborar e intervenir más en las cuestiones relacionadas con los bienes públicos mundiales, que van desde la mitigación del calentamiento de la Tierra y la lucha contra las enfermedades infecciosas, como la gripe aviaria, hasta medidas para evitar la destrucción de los recursos pesqueros mundiales.