8 de octubre 2003 - 00:00

Advierten de cortes de luz en el verano

El gerente general de Edesur, José María Hidalgo, salió ayer a advertir que podría haber cortes de luz en el verano. «Queremos decir que nosotros hicimos los deberes, pero puede ocurrir que pase algo y no queremos que después se diga que alguien bajó la palanca.» El mayor déficit estaría en el transporte eléctrico de alta tensión.

Advierten de cortes de luz en el verano
El gerente general de Edesur, José María Hidalgo, habló ayer por primera vez con periodistas desde la devaluación y el congelamiento de tarifas. El motivo explícito fue reseñar las medidas tomadas por la empresa ante la inminencia del verano, para el que se espera un récord histórico de demanda, y cuando se exacerba la intolerancia de los usuarios frente a un eventual corte del suministro. Pero también hubo un mensaje al gobierno: «Llega el verano y puede ser que pase algo, queremos decir que nosotros hicimos los deberes y que no hemos bajado la palanca», dijo Hidalgo en alusión a una declaración del ministro de Planificación, Julio De Vido, quien dijo que «si hay corte de luz, es porque alguien baja la palanca».

Como si existiera el temor a una represalia inusual del gobierno en caso de algún problema con el servicio eléctrico, Hidalgo, que representa a la española Endesa, controlante de Edesur junto con Petrobrás Energía (ex Pérez Companc), dijo que «en Nueva York, Londres o Italia hubo apagones y a los gobiernos no se les ocurrió acusar a nadie del desastre, aun cuando en esos casos no hay vandalismo, como aquí». A continuación, las principales partes del diálogo de Hidalgo con Ambito Financiero:

Periodista:
¿Está preocupado por el servicio en el verano?

José María Hidalgo: Hemos tomado todas las previsiones para que no falle nada. Invertimos 80 millones de pesos en expansión de las redes, que llegan a 124 millones considerando todos los gastos. Pero tenemos que decir que llegamos al verano con la mayor demanda histórica y fuera de nuestras redes, estamos en una situación que se va a ir complicando. Sin señales de precios, si el crecimiento económico sigue al ritmo actual y si no hay buena hidraulicidad, a mediados de 2004 entraríamos en una zona de desabastecimiento potencial.


P.:
¿Entonces, en el verano habrá o no dificultades?

J.M.H.: El sistema de transporte tiene un punto límite que es de 14.500 megavatios, y estamos llegando a ese nivel. Ahí cruje porque opera al límite de su capacidad. Hace tiempo debió haberse hecho la quinta línea entre Cuyo y el Comahue, que ahora se acaba de aprobar,pero sujeta a la disponibilidad de fondos. En la generación, los productores cobran menos de la energía que producen, mientras que para acompañar el crecimiento de la demanda, en la Argentina deberían instalarse 800 megavatios por año, lo que implicaría una inversión de 500 millones de dólares. Creemos que deben darse señales de precios.


P.:
Pero frente a esto, hay quienes dicen que el resultado operativo de las empresas es positivo y que incluso tienen ganancia neta...

J.M.H.: Es como si nos dijeran: «No te quejes, que aún respiras». El resultado operativo nos alcanza para pagar el mantenimiento y los intereses de la deuda, no la deuda, aunque Edesur tuvo una política muy prudente de endeudamiento. Entre enero y agosto de este año, el resultado neto fue de 13 millones de pesos, unos 4 millones de dólares, cuando se invirtieron 2.000 millones de dólares en esta compañía. Somos rehenes de algo que no se acaba de comprender qué es. La carne y la leche subieron 180 por ciento, un artefacto que tengo que instalar, 300 por ciento, pero mi tarifa sigue igual. Aquí hay mucha gente que no puede pagar la luz, pero también hay una transferencia a sectores que sí podrían pagar.


P.:
¿El aumento de la demanda no les mejora los ingresos?

J.M.H.: El hecho de que aumente la demanda nos aumenta la exigencia sobre las redes. Es más alto el riesgo y más habría que invertir para mallar la red.

P.:
¿En la renegociación con el gobierno, Edesur pide que se reconozca el contrato original, con las tarifas en dólares?

J.M.H.: Tenemos la mejor disposición para negociar, pero desde que se dictó la Ley de Emergencia, en enero de 2002, sólo tuvimos un encuentro en abril de ese año, y luego respondimos algunas preguntas. Esto no se puede llamar renegociación. Creo que nos van a presentar una propuesta terminada, pero en realidad no hay nada. Si hubiera conversaciones, yo reclamaría en primer lugar un camino de recuperación para que esta compañía sea homologable con otras empresas eléctricas del mundo y una tarifa que me permita una rentabilidad mínima.


P.:
¿Por qué sale a decir estas cosas cuando hasta ahora todas las privatizadas mantuvieron reserva y cautela?

J.M.H.: Porque estamos ante un problema y el gobierno debe tomar conciencia de que el problema existe. Una vez dictada la Ley de Emergencia, se podía haber abordado inmediatamente un aumento no global y no estaríamos en una situación como la que creemos que podría producirse.


P.:
Usted no oculta que está enojado con el gobierno...

J.M.H.: Nos sentimos metidos en una bolsa en la que no nos sentimos identificados (las privatizadas). Nosotros contratamos con el Estado en una licitación y nadie puede achacarnos nada raro. Tuvimos incidentes (en relación con el apagón de febrero de 1999) y pagamos. No hemos sido beneficiados por el gobierno que hizo las privatizaciones. Hasta ahora, el sector eléctrico pagó 240 millones de dólares de multas e invirtió 12.000 millones.

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