Parte de la cúpula de AEA (Asociación Empresaria Argentina) se entrevistó ayer por la mañana con Néstor Kirchner en lo que fue la última actividad oficial de 2004 del Presidente (después partió hacia el Sur). Al encuentro, que duró casi una hora y media y no pasó de lo protocolar y de la enumeración de buenas intenciones, concurrió el titular de la entidad, Luis Pagani (Arcor); lo acompañaron Sebastián Bagó (del laboratorio homónimo), el constructor y alimentario José Cartellone y Héctor Magnetto, pope del monopolio «Clarín». A Kirchner lo flanqueaban su jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el titular de Planificación, Julio De Vido. La audiencia había sido pedida hace un mes, y fue concedida el miércoles a la mañana; por eso Pagani debió abandonar su departamento en el centro de Punta del Este para asistir a la Casa Rosada.
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En un comunicado distribuido ayer por AEA se informó que en el despacho presidencial se trataron «temas estratégicos a largo plazo para el crecimiento del país, como la reinserción de la Argentina en el mundo, el fomento del comercio internacional y mayor compromiso con la educación como motor de desarrollo». Agrega que -luego de alabar los logros del gobierno en 2004- los empresarios manifestaron que «será necesario consolidar el proceso de despegue para vencer la desocupación. La aspiración compartida es que la Argentina alcance un ingreso per cápita sustancialmente más elevado que el actual y sin población en situación de pobreza». El comunicado se cierra afirmando que AEA prometió «un salto cuantitativo y cualitativo de la inversión para resolver los cuellos de botella generados por la fuerte recuperación económica». En otras palabras: las grandes empresas prometen que en 2005 incrementarán su capacidad instalada -que en muchas industrias ya está trabajando a pleno-para satisfacer la demanda interna y exportar más.
De todos modos, llamó la atención la concurrencia de Magnetto a la audiencia con el Presidente -algo inhabitual: los empresarios que representan a AEA suelen ser otros-. El dato podría leerse como un síntoma de la preocupación que campea en el monopolio a partir de la unión del grupo Hadad-Moneta con Marcelo Tinelli. Esto es visto en el holding Noble-Magnetto como una señal de que el gobierno estaría buscando conformar un grupo de medios para balancear el poder casi omnímodo que exhibe hoy ese monopolio.
Fuentes cercanas a Kirchner dijeron que el titular del Ejecutivo quedó «muy contento» con la reunión por la «visión optimista» que le transmitieron los empresarios de cara a 2005. Los empresarios acordaron volver a la Casa Rosada el próximo lunes para seguir dialogando con el jefe de Gabinete sobre las inversiones del año próximo y sobre la próxima visita del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que llegará al país acompañado por medio centenar de funcionarios pyme.
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