25 de abril 2008 - 00:00

Aerolíneas: ahora ni Cirigliano quiere ser el socio del gobierno

Claudio Cirigliano
Claudio Cirigliano
Sigue la estampida: ahora Claudio Cirigliano asegura que él tampoco quiere tomar parte en la operación para desplazar al Grupo Marsans como accionista principal de Aerolíneas Argentinas que está motorizando el secretario de Transporte, Ricardo Jaime.

La revelación de Ambito Financiero sobre los planes del gobierno para la línea de bandera ya había hecho que se automarginara la constructora española Isolux Corsan, la elegida por Jaime y por el ministro Julio De Vido como la «pata española» que tranquilizaría al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Ahora, en una breve carta enviada a este diario, Grupo Plaza -colectivos, líneas suburbanas Mitre y Sarmiento- dice que «el señor Claudio Cirigliano no tiene dentro de su plan de negocios personales ni dentro de los planes de negocios del grupo de empresas que controla ingresar como socio local en Aerolíneas Argentinas». Otra mala noticia para Jaime y De Vido.

Sin embargo, lo más interesante es el párrafo siguiente del comunicado: «Si bien es cierto que ha sido consultado sobre este tema por funcionarios del gobierno nacional, como lo ha sido la gran mayoría de los empresarios del sector transporte, Cirigliano continúa a la búsqueda de un socio capitalista y operador para concretar el proyecto aerocomercial propio de Safe Flight que al día de hoy se encuentra sin novedades ni avances al respecto».

Cabe recordar que Safe Flight es uno de los varios proyectos de aerolíneas que vienen dando vueltas desde hace dos años, cuando el ahorcamiento a que somete el gobierno a Aerolíneas hizo ver a algunos empresarios la oportunidad de ingresar a este complejo mercado. Safe Flight, sin embargo, es la única que tiene personal propio aún sin aviones ni rutas: Cirigliano aceptó hacerse cargo de un grupo de ex empleados de las desaparecidas LAPA y SW, a quienes les paga el sueldo puntualmente desde hace más de un año, con fondos cuyo origen no es difícil de imaginar.

  • Complicación

    A esta altura, está claro entonces que al gobierno argentino está resultándole más que complicada la tarea de sacar a Marsans de Aerolíneas. No sólo por las gestiones que viene realizando el embajador Rafael Estrella en defensa de la empresa de su país, sino también porque ningún grupo de España está dispuesto a ser en esta partida de ajedrez la pieza que se coma a Marsans.

    Lo mismo está pasando con los grupos nacionales: uno tras otro fueron bajándose de este vuelo a pesar de que desde los despachos oficiales los ofrecimientos y luego las presiones no fueron pocas. A esta altura no cabe sino preguntarse cuál es la génesis y la razón por la cual la administración kirchnerista apuntó todos sus cañones contra el grupo que encabezan Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán. Hasta hace un año el enemigo -por su pelea frontal con los gremiosera Antonio Mata, cuya salida de la empresa fue presentada por el gobierno y los sindicatos como una victoria de peso. Sin embargo, a pesar de que dejó de ser ejecutivo y accionista de Aerolíneas, el gobierno siguió cargando contra Aerolíneas.

    La cosa se pondrá más interesante aún con la llegada a Buenos Aires del canciller español Miguel Angel Moratinos, quien en su agenda trae el tema de las presiones a empresas españolas. Si Estrella lo habló con ministros y secretarios, su jefe Moratinos lo hará con la presidente Cristina de Kirchner.

    En tanto, uno de los más acérrimos defensores de la reestatización de la compañía, el ex subsecretario de Transporte Aerocomercial Ricardo Cirielli, sigue adelante con su idea de crear la CATA, una especie de coordinadora de gremios aeronáuticos que contará con la bendición de Hugo Moyano. Su oposición principal viene del lado de quienes atienden a los pasajeros, la AAA que hoy encabeza Ricardo Frecia, pero que fue dirigida durante años por Alicia Castro.

    El técnico aeronáutico Cirielliquiere «matar» a la AAA usando como punta de lanza a su creación, la ATCPEA, que hoy tiene afiliados en LAN Argentina, en Andes, en Sol y -para sorpresa de algunos- en Safe Flight. Este gremio, sin embargo, no se cuenta entre los invitados por Jaime para el lunes a la mañana a su despacho, donde -se supone- escucharán qué le depara el futuro a Aerolíneas Argentinas. Por ahora, el encuentro se mantiene, pero -dadas las últimas noticias- podría suspenderse.

    Un dato que no puede ser obviado: en nota aparte se dan cifras sobre arribos de turistas que gastarán u$s 3.900 millones en el país. Habrá que ver en qué llegan, si el principal transportador aéreo del país (tanto desde el exterior como en vuelos internos) sigue inmerso en una crisis terminal.
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