Aerolíneas: en medio del cambio de mandos desprogramó el A340

Economía

Es un viejo avión utilizado para vuelos de largo alcance, que no podrá ser reemplazado por falta de recursos. La empresa dice que no bajará vuelos.

Pese a la resistencia sindical y al hecho de estar en medio de la transición de autoridades, la conducción saliente de Aerolíneas Argentinas concretó ayer la desprogramación de un avión Airbus 340-300. Esta aeronave de fuselaje ancho y cuatro motores era utilizada para vuelos transatlánticos. Pero por su antigüedad ya debía salir de circulación. La intención original de la empresa estatal era también dar de baja al otro A340-300 que tiene en la flota y reemplazar a ambos aviones por otros más nuevos. Sin embargo, la escasez de recursos impidió incorporar otros por lo cual la salida del viejo avión se traduce en una reducción de flota. Dentro de un mes debería desprogramarse el segundo Airbus 340.

La medida se adoptó justo antes de la salida de Luis Malvido como presidente de Aerolíneas y poco antes de la llegada de su sucesor en el cargo. Si bien hasta ayer no había una designación oficial, quien contaba con mayores chances de ocupar el sillón era Pablo Ceriani. Este experto en finanzas ya trabajó en la compañía entre 2013 y 2015 durante la gestión de Mariano Recalde. Desde entonces ya se hablaba de la necesidad de renovar la flota de aviones de fuselaje ancho, dado que los A340-300 tenían fecha de vencimiento a la vista.

Los gremios venían oponiéndose a la desprogramación de los viejos Airbus. Tanto APLA, que encabeza Pablo Biró, como la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), que lidera Juan Pablo Brey, advirtieron que la medida “pone directamente en riesgo cientos de puestos de trabajo aeronáuticos, y genera un perjuicio a todo nivel para la compañía”.

En Aerolíneas aseguran que la decisión no implicará dejar personal sin tareas, ya que sería redistribuido en los vuelos de los A330 que cubrirán las rutas que dejarán de transitar los aviones que salen de circulación. Lo cierto es que a poco de haber asumido, en agosto del año pasado, Malvido incorporó este tema a la agenda de discusiones con los sindicatos, junto con planes de reestructuración general de la empresa además de la cuestión salarial. Pero en Aerolíneas aseguran que los gremialistas nunca aceptaron sentarse a discutir.

Malvido anticipó su renuncia que se concretará a partir de hoy, aunque seguirá en funciones operativas hasta que la asamblea de directorio designe un reemplazante. En el sector aerocomercial hay expectativa sobre el posible regreso de Ceriani y las implicancias que podría tener en materia de políticas para el sector. Un regreso a los criterios que en su momento aplicó Recalde podría implicar un aumento del déficit de Aerolíneas y mayores dificultades para sus competidores domésticos, sobre todo las low cost (JetSmart y Flybondi) que ingresaron al mercado local alentados por la eliminación del régimen de tarifa mínima y otras medidas de desregulación en el sector.

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