La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) le reclamó formalmente a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que suspenda los embargos sobre empresas, especialmente pymes, al advertir que las medidas fiscales están profundizando la crisis financiera que atraviesa una parte del sector privado.
La Cámara de Comercio pidió a ARCA frenar embargos a las pymes y advirtió por el riesgo de quiebras
La institución reclamó a la agencia recaudadora que suspenda las medidas cautelares sobre empresas en crisis y flexibilice los planes de pago.
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ARCA empezó a activar embargos en las cuentas de las pymes, lo que puede llevarlas a la quiebra
Reclamo de la CAC en medio de la situación económica.
El pedido fue elevado mediante una nota enviada al titular de ARCA, Andrés Vázquez, con copia al ministro de Economía, Luis Caputo. Allí, la entidad empresaria sostuvo que las medidas cautelares impulsadas por el organismo recaudador podrían “agravar la situación hasta un punto irreversible” y empujar a muchas firmas “a la marginalidad”.
La preocupación de la CAC se centra particularmente en los embargos sobre cuentas por cobrar de las empresas. Según explicó la entidad, ARCA está notificando a clientes de compañías con deuda fiscal para que retengan pagos y los depositen directamente a favor del organismo recaudador hasta cubrir los montos reclamados.
Para la cámara empresaria, este mecanismo termina afectando el flujo comercial y la capacidad operativa de las firmas, especialmente de las micro, pequeñas y medianas empresas que ya enfrentan un contexto económico complejo.
“Totalmente inoportuno”
En el documento enviado al Gobierno, la CAC aclaró que reconoce las facultades legales de ARCA para avanzar con medidas de embargo en defensa del crédito fiscal, aunque consideró que la decisión resulta “totalmente inoportuna en las actuales circunstancias”.
La entidad presidida por Natalio Mario Grinman sostuvo que muchas empresas atraviesan una situación delicada marcada por:
- caída de ventas,
- reducción de márgenes,
- aumento de costos,
- altas tasas de interés,
- y dificultades para acceder al crédito.
En ese contexto, la CAC remarcó que buena parte de esos problemas todavía responden a “desarreglos macroeconómicos de larga data”, aunque reconoció el “ordenamiento” realizado por la actual administración nacional.
El pedido al Gobierno
Frente a ese escenario, la entidad empresaria pidió que el Gobierno priorice acompañar a las empresas en dificultades hasta que mejore la situación económica general.
En concreto, solicitó que ARCA instruya a sus áreas legales para evitar nuevas medidas precautorias y, además, flexibilice las condiciones de acceso a planes de facilidades de pago para contribuyentes con problemas financieros.
“La preservación de la gran mayoría de las empresas permitirá su adecuación a las nuevas condiciones de la economía y posibilitará en el tiempo la recuperación del crédito fiscal”, argumentó la CAC en la nota enviada al organismo.
Según la entidad, endurecer los mecanismos de cobro en medio de una desaceleración económica podría terminar afectando tanto a las compañías como a la propia capacidad futura de recaudación del Estado.
Debate empresario por la presión fiscal
El reclamo de la CAC se da en un contexto de creciente debate dentro del sector empresario sobre la presión impositiva, el costo financiero y la competitividad de la economía argentina.
La cámara integra el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), entidad que esta semana mantuvo una reunión con el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, donde empresarios del llamado “círculo rojo” plantearon nuevamente la necesidad de avanzar en una reducción de impuestos y sostener las reformas económicas más allá de 2027.
Durante ese encuentro también surgieron cuestionamientos sobre el nivel de carga tributaria que enfrentan las empresas y el impacto que tienen las altas tasas de interés sobre la actividad económica.
Aunque desde el sector privado reconocen que el Gobierno mantiene una política de disciplina fiscal, varios empresarios vienen advirtiendo que el deterioro financiero de muchas pymes empieza a profundizarse en sectores vinculados al comercio, servicios e industria.




