21 de marzo 2006 - 00:00

Aerolíneas: gremios insisten con pedir aumentos de hasta 70%

Los técnicos y pilotos de Aerolíneas Argentinas -repudiados por los seis gremios restantes, más los pasajeros y hasta el propio presidente Néstor Kirchner- no se bajaron de su alocado reclamo salarial: ayer a última hora le hicieron saber al ministro Carlos Tomada que siguen reclamando aumentos de 70% y 45%, respectivamente, lo que resultaría en salarios cercanos a los u$s 10.000 mensuales para comandantes de Boeing 747. La única modificación introducida es que APTA (los técnicos) acepta que ese incremento sea gradual hasta setiembre próximo. Dado que la empresa ya había aceptado la elaborada por el Ministerio de Trabajo, y éste había sugerido que ésa era la propuesta «final», la situación podría complicarse hasta llegar a la huelga prometida para Semana Santa.

Por ahora, APTA y APLA (pilotos) convocaron a movilizaciones para hoy con el fin de denunciar una vez más el supuesto «vaciamiento» de la línea de bandera. Los pilotos llaman a lo que sería una especie de «camionetazo», o sea que sus afiliados se congreguen «con sus vehículos; su presencia en auto es importante» (puede leerse en el website de APLA) hoy a las 15 en el Planetario para marchar desde allí con rumbo no determinado ( seguramente será Plaza de Mayo, previo paso por la sede de Aerolíneas en la calle Bouchard). En cambio, los técnicos llaman a sus afiliados a reunirse a las 14 en el hall de Aeroparque, lo que -de ser exitosa la convocatoria- podría provocar inconvenientes a los pasajeros.

Las movilizaciones podrían retomar la consigna de la « exigencia» a Néstor Kirchner de que se «defina» si está «a favor de los trabajadores o de la empresa», tal como plantearon algunos dirigentes de ambas organizaciones la semana pasada.

• Revelaciones

Hoy, además, prometen revelar documentación que obraría en poder de los ministros Julio De Vido y Felisa Miceli, que supuestamente respaldaría sus acusaciones de vaciamiento.

Todo esto a pocos días de que el propio Kirchner le comunicara al subsecretario de Transporte Aerocomercial, Ricardo Cirielli (líder de APTA), su enojo por las medidas de fuerza, del que Ambito Financiero dio cuenta el lunes de la semana pasada.

En este clima, Jorge Pérez Tamayo -secretario general de APLA- le envió el viernes a Tomada una misiva en la que le exige que «ratifique o rectifique» dichos que se les atribuyen a las «máximas autoridades de ese ministerio» en la solicitada de los tripulantes (AAA). Según esa solicitada, Pérez Tamayo habría dicho que no cesarán en sus medidas de fuerza «ni con 500% de aumento, porque queremos cargarnos la compañía». La carta agrega que «las intenciones que se nos pretenden atribuir causan daños a nuestras personas y luchas por todas las reivindicaciones que usted bien conoce, empezando por el aumento de 45%». Ya el viernes, entonces, los pilotos prenunciaban su intención de no ceder ni un palmo en sus reclamos (Aerolíneas ya había pactado).

La misiva le dice a
Tomada con inocultable soberbia que «no podemos aceptar que para satisfacción de los empresarios se pretenda transformar a su ministerio en catapulta de mentiras, agravios, injurias y calumnias», luego de lo cual le dan al ministro «un plazo de 48 horas» para que les haga llegar una respuesta. Como se ve, nada más lejos de un tono conciliatorio.

En tanto, los pilotos de
Austral -controlada por el mismo grupo de Aerolíneas-, agrupados en la UALA, se sumaron ayer a la denuncia de los tripulantes de cabina (la AAA) respecto de que en realidad quienes buscan el colapso de la empresa son los gremios de técnicos y pilotos. En una conferencia de prensa, el vicepresidente de la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas, Angel Brunialti, vice de UALA, acusó a APTA y a APLA de tomar a los usuarios del sistema de transporte aéreo como «rehenes», con el único fin de lograr la « reestatización de la compañía».

El gremialista agregó que «APLA amenazó con medidas de fuerza durante el próximo fin de semana largo y Semana Santa. Lo decimos ahora para evitar que se lleven a cabo. Con medidas como éstas se ponen en juego miles de fuentes de trabajo relacionadas no sólo con el sector aerocomercial, sino también con el turismo y las economías regionales».

Te puede interesar