4 de diciembre 2000 - 00:00

AFJP ofrecerán a afiliados dos fondos para sus aportes

La posibilidad de modificar los límites de las inversiones de las AFJP que plantea la reforma previsional en realidad no persigue aumentar la capacidad de compra de títulos públicos sino ampliar el espectro de opciones de los afiliados. Por ello el equipo económico corrigió el proyecto original que, como adelantara este diario, planteaba flexibilizar los límites aproximadamente en más menos 20 por ciento.

El objetivo de Economía en realidad apunta a ampliar la oferta de fondos que pueden administrar las AFJP.
Hasta ahora por la ley vigente las AFJP pueden administrar un solo fondo de inversión, y en él canalizan los aportes de todos los afiliados.

Esto explica el porqué del artículo 24 del proyecto de reforma -modifica el articulo 74 de la Ley 24.241-, que establece que «la Secretaría de Seguridad Social y la Superintendencia de AFJP podrán ampliar o disminuir hasta 10 puntos porcentuales sobre los porcentajes establecidos los límites máximos para las inversiones».

La diferencia, por más sutil que parezca, es la razón de la modificación de la ley.

Nada mejor que un ejemplo para entenderlo.

Si hubiera prosperado el proyecto original (+/- 20%), en el caso de los títulos públicos, que tienen un límite máximo de 50%, se podría haber llevado hasta 60%. En cambio, en el caso de los depósitos a plazo fijo, que tienen un límite de 30%, se lo podría elevar hasta 36%; y si se tratara de fondos comunes de inversión con un lí-mite de 20%, el nuevo máximo llegaría a 24%. Como finalmente se optó por elevar o bajar 10 puntos porcentuales, el nuevo lí-mite para bonos públicos quedaría en 60%, pero el de plazos fijos subiría a 40% y el de fondos comunes a 30%.

Objetivo

Claramente, la idea era aumentar la capacidad para poder invertir en el resto de las alternativas del menú de inversiones. Pero detrás de esto el objetivo es que las AFJP ofrezcan más de un fondo de inversión a los afiliados, en función de la edad o el perfil de riesgo dispuesto a asumir con sus ahorros previsionales si buscan más rentabilidad. Lógicamente, se quiere comenzar con la oferta de un fondo de renta fija (de bonos de bajo riesgo) para aquellos que estén más cerca de la edad de retiro y no quieran estar expuestos a los vaivenes de las crisis de los mercados. Ellos prefieren una renta segura.

«El objetivo de este artículo fue flexibilizar toda la política de inversiones de las AFJP, teniendo en cuenta que podrán administrar más de un fondo»
, afirmó Francisco Astelarra, superintendente de AFJP, a este diario. El funcionario señaló, además, que «la ley establece límites máximos y esto implica que las AFJP son las que toman las decisiones de inversión y de composición de las carteras. Por lo tanto, no tienen obligación de ir al límite máximo»; así retruca Astelarra a quienes sólo vieron un apetito por colocar más bonos públicos entre las AFJP.

De prosperar la reforma previsional, seguramente la reglamentación referida al régimen de capitalización priorizará el nacimiento del «segundo fondo», como hoy ya existe en el sistema chileno. Dadas las traumáticas experiencias vividas por las crisis de México, Rusia y Brasil, las AFJP rápidamente saldrán a ofertar un «segundo fondo» menos riesgoso para los que estén próximos a jubilarse.

En Chile, el llamado fondo Tipo 2 fue creado para dar la posibilidad a los afiliados pensionados o próximos a jubilarse de proteger su ahorro previsional ante variaciones bruscas de corto plazo en la rentabilidad de los fondos de pensiones. Los recur-sos de este fondo se invierten en su totalidad en títulos financieros de renta fija (de bajo riesgo). Por ende, la rentabilidad será menor que la del primer fondo. El tras-paso del fondo 1 al fondo 2 es voluntario, cumpliendo una edad mínima. Es obligación que todas las administradoras ofrezcan el fondo 2.

En la Argentina se analiza no sólo la edad sino también si el traspaso de un fondo a otro debe ser obligatorio o voluntario. Pero, además, podría permitirse que el afiliado vaya pasando su capital acumulado en etapas. Todo ello está aún en estudio, pero promete potenciar el debate previsional.

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