30 de noviembre 2000 - 00:00

Ahora hablan del "efecto Turquía"

Estambul (Reuters, Bloomberg) - El Banco Central de Turquía suspendió ayer los fondos de emergencia a los bancos a fin de cumplir las condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener mayor financiamiento, con el objetivo de aliviar la crisis financiera del país.

En un comunicado difundido por la tarde, la autoridad monetaria dijo que ya no realizará sus licitaciones extraordinarias de líneas de redescuento.


El primer ministro turco, Bulent Ecevit, dijo además que el gobierno también venderá un bloque de 33,5% del monopolio Turk Telekom, cerca del máximo permitido por la legislación del país, lo que constituye una pieza clave del pacto antiinflacionario del país con el FMI.


Turquía lucha por contener la crisis provocada por una investigación penal en la que están involucrados algunos de los 10 bancos en liquidación judicial, que ha provocado que algunas entidades bancarias suspendan sus líneas de crédito a otras.


En desafío a los términos del pacto antiinflacionario con el FMI, el Banco Central ha mantenido las licitaciones extraordinarias de líneas de redescuento durante los seis días hábiles pasados, para atender la creciente demanda de dinero.


Sólo en los tres primeros días de la crisis, la masiva fuga de la moneda local hacia el dólar quitó 2.850 millones de dólares del total de reservas internacionales del Banco Central.


El anuncio de la cancelación de créditos extraordinarios por parte del Banco Central provocó que las tasas de los mercados de dinero en las operaciones fuera de horario regular se dispararan a un máximo anual de 400 por ciento. Las acciones cerraron con una caída de 8%.


Varios analistas dijeron que Turquía, con las conversaciones para liberar créditos del FMI y el Banco Mundial, estaba tratando de cerrar las compuertas de la fuga de dólares.


Las dificultades de Turquía están comenzando a afectar los bonos de Rusia, un importante socio comercial, y hacen temer a los inversores que se produzca un efecto de contagio en otros mercados emergentes.


Lo que preocupa a los inversores es que los problemas de Turquía, si bien causan la venta de deuda de mercados emergentes porque los tenedores de bonos quieren cubrir sus pérdidas, también podrían afectar las economías de vecinos y de socios comerciales.


En Brasil, por ejemplo, el real bajó porque la decisión de Turquía de pedir créditos al Fondo Monetario Internacional podría impulsar a los inversores a retirar di-nero de los mercados emergentes.


Los bonos Brady y los bonos dólar de Rusia bajaron 0,7%. El bono 2030 del país cambió muy poco luego de cuatro bajas en las últimas seis sesiones. Su rendimiento se amplió en 46 puntos básicos, a 17,95 por ciento ayer.


Récord mínimo

En promedio, los bonos turcos bajaron 1,2%, según el seguimiento de deuda que hace J.P. Morgan & Co. El bono turco en dólares que madura en el 2010 cayó por décima sesión consecutiva, tocando un récord mínimo, y con una ampliación de 10 puntos básicos en su rendimiento, a 14,39 por ciento.

El bono de Rusia a 30 años sufrió en parte debido a su tamaño, dijeron analistas. Se emitieron unos $ 18.000 millones del mismo en agosto, convirtiéndolo en el mayor del mercado, lo que lo hace más fácil de comprar y de vender que otros bonos, permitiéndoles a los inversores reunir efectivo rápidamente para cubrir sus pérdidas turcas.


El Russian Trading System, RTS, el principal mercado de valores del país, cayó a su menor nivel desde diciembre de 1999 por el temor de que un retiro de fondos de las acciones y los bonos turcos también provocara la venta de otros activos de mercados emergentes.


RTS suspendió temporalmente las operaciones cerca del cierre de ayer, cuando el índice cayó 10,5%, la mayor declinación de un día desde hace un año.


Las acciones rusas se recuperaron durante el último año y gran parte del actual, luego de derrumbarse en el cuarto trimestre de 1998, cuando el gobierno entró en default con la deuda de $ 40.000 millones del Tesoro. Eso provocó un contagio que afectó a otros mercados emergentes.


Bulgaria también ha estado en la línea de fuego. Los Interest Arrears Bonds, o IAB, bonos sobre intereses atrasados denominados en dólares, bajaron 1,7% esta semana. Las pérdidas podrían acotarse si el FMI ayuda a Turquía. El FMI dijo que el programa antiinflacionario del gobierno turco sigue encaminado y respaldó las recompras turcas de sus bonos de emergencia, lo que inyectó unos $ 5.000 millones de moneda local en los mercados de dinero.


El Banco Mundial y el FMI dijeron que planean entregar $ 1.000 millones a Turquía el mes que viene, unos 10 días antes de lo planeado. El dinero del Fondo es parte de un crédito de $ 4.000 millones a tres años para Turquía. Pero la situación en la Argentina, para la que el FMI está preparando un paquete de rescate que le permita cubrir sus necesidades financieras de $ 20.000 millones el año que viene, podría ser un obstáculo.


«Turquía ha estado bajo presión recientemente y podría haber preocupación por el impacto en otros mercados emergentes y por la capacidad del FMI para hacer frente a dos crisis, la de Turquía y la de la Argentina», dijo Carlos Janada, analista de Morgan Stanley Dean Witter en Nueva York. Los bonos de mercados emergentes en todo el mundo bajaron por tercer día consecutivo. El Indice Compuesto de Mercados Emergentes de J.P. Morgan bajó 0,5 por ciento, con el spread ampliándose 11 puntos básicos, a 793, más que los bonos del Tesoro de Estados Unidos con madurez similar.

Te puede interesar