Ahora piensan concursar cargo de Madaro

Economía

El gobierno lanzará en menos de 15 días un concurso para nombrar al nuevo titular del Ente Nacional Regulador del Gas ( Enargas), con lo que el Ejecutivo promete esta vez cumplir legalmente con las formas para cubrir este cargo, algo que no había implementado con el echado Fulvio Madaro. Mientras tanto, y por obligación técnica, Néstor Kirchner nombrará a un miembro interino del directorio por decreto y sin concurso, ya que éste no puede hoy emitir resoluciones aunque sean administrativas porque trabaja con dos miembros de cinco reglamentarios.

Por ahora, los otros dos directores: el vocal segundo, Carlos Alberto Abalo, y el vocal tercero, Ricardo Daniel Velasco, continuarán en sus puestos, aunque desde el gobierno no se descarta que alguno de los dos también termine en poco tiempo fuera del lugar.

La idea del gobierno es encontrar rápidamente dentro del Enargas una o dos personas que puedan llegar al directorio del organismo y que cumplan con dos condiciones imprescindibles: que sean de confianza de Néstor Kirchner y del ministro de Planificación, Julio De Vido, y que no tengan nada que ver con el caso Skanska o los otros potenciales problemas que puedan aparecer.

Concretamente, la adjudicación de las obras del Gasoducto del Sud a la brasileña Odebrecht.

Este nuevo directorio tendrá nombramientos temporales decididos por decreto de necesidad y urgencia, con la intención oficial de poder hacer funcionar el Enargas. Sucede que desde ayer la repartición está paralizada por la salida de Madaro, al no tener legalidad las reglamentaciones tomadas con un directorio de dos personas; situación que, según fuentes del gobierno, cae en el peor momento posible. Pasa que las temperaturas comienzan a bajar peligrosamente, con lo que rápidamente se deben tomar medidas para administrar la distribución del gas a los particulares y la industria. «Lo último que queremos es que además del escándalo, comience a faltar el gas cuando empiece el frío en serio», se confesaba ayer ante este diario un alto funcionario del Ejecutivo, de plena participación en la crisis de Skanska y que explicaba cómo continuará el manejo del Enargas.

  • Selección

    Mientras se forma el nuevo directorio, el gobierno promete ahora que el sucesor de Madaro llegará a la conducción del organismo cumpliendo lo que dispone la Ley 24.076, que regula la actividad luego de la privatización de Gas del Estado, donde se crea además el Enargas. Esa norma, en el artículo 54, impone que «los miembros del directorio serán seleccionados entre personas con antecedentes técnicos y profesionales y designados por el Poder Ejecutivo Nacional». Menciona, además, que «durarán un período de cinco años en sus cargos, el que podrá ser renovado en forma indefinida», y que «cesarán en forma escalonada cada año».

    Para poder llegar a conducir el Enargas, el gobierno debe comunicar la elección de las personas a «una comisión del Congreso de la Nación integrada por los presidentes y vicepresidentes de las comisiones que cada una de las Cámaras determine en función de su incumbencia, garantizando una representación igualitaria de senadores y diputados»; un trámite que no fue implementado en el caso de Madaro y que el gobierno ahora sí quiere respetar. La Comisión del Congreso tiene unos 30 días para aprobar la designación, y recién luego podrá nombrarse el próximo titular del Enargas. Si se tiene en cuenta que dentro de 15 días se llamará a concurso, y que como mínimo la selección oficial demandará como mínimo un mes, recién a mediados de julio terminaría el trámite para que llegue al directorio del organismo el sucesor de Madaro.

    Hasta que no se nombre a los integrantes interinos del directorio, el Enargas sólo podrá administrar sobre la base de las normas técnicas vigentes. Los problemas pueden aparecer si se necesita tomar medidas radicales si las temperaturas comienzan a bajar y la demanda de gas crece exponencialmente. Los «cuellos de botella» podrían aparecer en las próximas semanas dentro de la distribución de gas natural en las zonas urbanas, la demanda de la industria manufacturera que desde hace varios años opera el límite de la capacidad de envío del combustible y, obviamente, estudiar cómo incrementar la oferta de gas, algo a lo que apuntaba la construcción de los gasoductos Del Norte y Del Sur, actualmente investigados por la Justicia.

    Un dato importante es que el Enargas goza de autarquía y que tiene plena capacidad jurídica para actuar por sí mismo, algo que nunca se logró durante la administración Madaro.
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