27 de septiembre 2001 - 00:00

Alientan la suba de tasas en las cajas de ahorro

El Banco Central decidió ayer darles un incentivo adicional a las entidades para que tienten a los ahorristas que aún no se animan a sacar sus fondos de las cajas de seguridad. Específicamente, permitirá que las entidades paguen altas tasas por los depósitos en cajas de ahorro, eliminando la penalización que existía hasta ahora.

Pero ayer fue un día de múltiples disposiciones. También se resolvió modificar la norma de requisitos mínimos de liquidez (aumentando en tres puntos la exigencia para depósitos a la vista) y se modificó la norma sobre calificación y previsionamiento de deudores.

El BCRA exigía hasta ahora un sobreencaje de 80% para aquellos bancos que ofrecieran una tasa en caja de ahorro
superior a la vigente en la encuesta diaria que realiza el BCRA. De esta forma, las entidades no tenían incentivos para pagarles más a los ahorristas, ya que luego debían mantener prácticamente inmovilizada la totalidad de los fondos.

Si bien en el último mes volvieron más de u$s 1.500 millones en depósitos, se presume que habría no menos de u$s 4.000 millones en cajas de seguridad de ahorristas temerosos. Se trata de gente que prefirió esperar hasta que se tranquilice la situación financiera.

Ahora, con un clima menos tenso, la apuesta es a que el regreso sea lo más rápido posible. Claro que muchos ahorristas prefieren no mantener el dinero inmovilizado por treinta días o más en un plazo fijo. Para esos casos, los bancos tendrán la posibilidad de ofrecer tasas más atractivas en cajas de ahorro, con lo cual el dinero quedaría a disposición inmediata.

La medida también sirve para las inversores institucionales. Ocurre que los fondos de money market invierten una parte de su patrimonio en caja de ahorro bancaria. Ahora podrán negociar tasas más altas para ofrecerles mejores rendimientos a sus clientes.

En lo que se refiere a los cambios en los requisitos de liquidez, así quedó el esquema para octubre:

• Cuenta corriente y caja de ahorro: el encaje pasó de 15,50% a 18,50%, un incremento de tres puntos.

• Plazo Fijo:
queda como en los últimos meses, en 21%. El FMI había exigido que antes de fin de año se lo lleve a 22%, pero por ahora se prefirió mantenerlo sin cambios.

• Efecto monetario:
se estima que estas modificaciones tendrán un efecto contractivo aproximado de $ 300 millones en la banca. De todas formas, se estima que las entidades podrán cumplir sin problemas ya que la tasa interbancaria está a 5% anual, demostrando altos niveles de liquidez.

La norma afecta más a los bancos grandes o «sucursaleros» que tienen una gran cantidad de cuentas a la vista y menos a los pequeños, que sólo se manejan con plazos fijos.

En cuanto al nuevo régimen de clasificación de deudores, tal como anticipó
Ambito Financiero habrá normas menos duras para aquellos que demuestren voluntad de ponerse al día.

Específicamente, ningún deudor perderá la categoría 1 (cumplimiento normal) si el atraso en el pago de la deuda no supera los 31 días. Actualmente, los bancos pueden hacer caer la calificación de una persona o empresa por atrasarse apenas un día.

Asimismo, se realizó una subdivisión inédita de la categoría 2 de deudores (incumplimiento leve), en «A» y «B». En la primera estarán aquellos que tengan atrasos de hasta 90 días. En la novedosa 2 «B» se incluirá a quienes aceptaron renegociar la deuda atrasada. De esta forma, se evita un paso a la categoría 3 que, prácticamente, deja al deudor excluido del sistema financiero.

Al mismo tiempo, las empresas e individuos que tengan significativos atrasos también tendrán mejores chances de mejorar de categoría.

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