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El NASDAQ, el índice de las empresas de nueva tecnología, terminó con una baja de 0,30%, a 1925,59 unidades, pero llegó a perder hasta 2,5% en el peor momento. El índice S&P 500, el más representativo del mercado, subió 0,17%, a 1.097,26 unidades.
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años siguieron en baja, por lo que su rendimiento subió de 4,77% a 4,80%. Cuanto más rinden estos bonos, es decir, cuanto más cae su cotización, más arrastran a los bonos de los países emergentes, ya que no pueden competir en rendimiento con los títulos más seguros del mundo.
Con las bajas del jueves, viernes y lunes, Wall Street perdió todo lo que llevaba ganado este año y quedó en el nivel más bajo desde diciembre.
En el ánimo de los inversores también influyó la suba del petróleo, que se acerca al nivel más alto de su historia.
Mientras tanto, las expectativas de alzas de las tasas de interés crecieron al conocerse las cifras del déficit comercial récord de marzo y el alza de los productos importados, que podrían estar marcando una tendencia inflacionaria que refuerza esta posibilidad.
La diferencia horaria hizo que el beneficio del final de Wall Street no alcanzara a Europa, que cierra dos horas antes.
La Bolsa de París cerró con pérdidas, que dejaron su principal índice, el CAC-40, por debajo de los 3.600 puntos. El índice parisino bajó 1,17 por ciento.