Los bancos Banex y Supervielle (que en realidad pertenecen al mismo grupo económico) se sumaron ayer al acuerdo para lanzar la nueva línea de créditos hipotecarios que, según la idea del gobierno, permitiría que los inquilinos se transformen en propietarios. Sin embargo, aún se desconoce cuál será la característica de estos nuevos préstamos.
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Con la última incorporación ya son quince los bancos que adhirieron a la operatoria. La lista incluye a los tres principales bancos públicos (Nación, Provincia y Ciudad), otros bancos oficiales y a algunas de las entidades privadas líderes en este mercado.
En realidad, todos esperan que sea el Banco Nación el primero que lance la nueva línea. La expectativa pasa por la tasa que fijará la institución, ya que la intención del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, es que no difiera mucho de 7% anual en pesos.
En los últimos días hubo varias idas y vueltas entre los bancos y el gobierno para determinar de qué manera la cuota del crédito puede acercarse al alquiler. Un banco privado ofreció un esquema que ya está en sus sucursales, aunque por ahora con escasa adhesión: consiste en dar un período de gracia (podrían ser hasta 5 años) para empezar a repagar el capital de préstamo, con lo cual la cuota los primeros años baja sensiblemente. El problema es que en caso de precancelación el cliente deberá la totalidad del monto otorgado por el banco, aún cuando hubiera pagado cuotas durante tres o cuatro años (la totalidad correspondería a intereses).
Indefinición
Este esquema de amortización del crédito se denomina «americano», en contraste con el sistema «francés» (cuotas iguales en todo el plazo, pero se cancela aceleradamente el interés) y el «alemán» (el capital se paga en cuotas iguales, pero los intereses de manera decreciente). Sin embargo, Moreno aún no dio definición alguna respecto al esquema que piensa para la salida de los nuevos préstamos.
Lo más probable es que se mantenga la característica de los préstamos hipotecarios actuales, pero con condiciones más flexibles: 30 años de plazo contra 20 que se ofrecen ahora, la posibilidad de financiar hasta 100% de la vivienda, menores costos administrativos y una tasa de interés más baja, aunque difícilmente baje hasta los niveles deseados por el secretario de Comercio Interior.