NuevaYork (Bloomberg) - American Airlines, subsidiaria de la AMR Corp., anunció ayer que pagará u$s 5.080 millones por la mayoría de los activos de Trans World Airlines (TWA), la cual simultáneamente solicitó protección contra pedidos de quiebra, más una parte de US Airways y 49% de DC Air.
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La medida está destinada a ayudar a American a competir con la mayor aerolínea de EE.UU., United Airlines, que decidió comprar US Airways en mayo. «Este es un día tanto triste como satisfactorio para TWA», dijo William Compton, presidente ejecutivo de TWA. «Creemos que es el mejor resultado posible para nuestros acreedores.» American anunció también un acuerdo a 20 años para operar juntamente con United el servicio de puente aéreo de US Airways en los mercados de Washington, Boston y NuevaYork, comprando 86 aviones. Además, pagará u$s 82 millones en efectivo por 49% de la reciente aerolínea DC Air, lo que mejoraría las probabilidades de que los reguladores aprueben la compra de United. Esa transacción está valuada en u$s 1.500 millones, incluyendo u$s 1.200 millones en efectivo, dijo UAL.
Como parte del acuerdo de American, TWA, con sede en St. Louis, solicitó la aplicación del Capítulo 11 de la ley de quiebras -que trata sobre la protección contra demandas de quiebray una reorganización de sus deudas, su tercera solicitud de esa naturaleza en una década. Renegociaciones American aportará u$s 200 millones de financiación inmediata para TWA, y asumirá los alquileres de aviones de TWA, usando su mejor posición crediticia para renegociar los contratos de renta, que valdrían u$s 3.000 millones, de acuerdo con fuentes no identificadas conocedoras de la transacción.
Como parte de su pacto con TWA, American reveló que ofrecerá empleo a «casi todos» los trabajadores de la empresa adquirida, que suman 20.000. Si todas las combinaciones planeadas obtienen aprobación, American y United Airlines terminarían cada una con alrededor de 25% del mercado aéreo de Estados Unidos.
Algunos grupos de consumidores y legisladores se han manifestado en contra de la consolidación de aerolíneas, diciendo que podría originar tarifas más altas y exacerbar los problemas de servicios de las empresas. «No intentan competir», dijo Richard Copeland, presidente ejecutivo de la Sociedad Norteamericana de Agentes de Viajes. «Son como chicos que vuelven a la escuela y se reparten las bolitas en el patio. Tendría que escarbar muy a fondo para hallar algo positivo en esto.»