Néstor Kirchner comenzó ayer el tramo oficial de su visita a China. Fue recibido por el presidente Hu Jintao con una fastuosa ceremonia que sólo se reserva a países amigos. Seminarios y reuniones entre los mandatarios marcaron el primer día de trabajo. Hubo solidaridad china con la renegociación de deuda argentina para salir del default, aunque ese país no tenga incidencia en las decisiones del FMI, y apoyo en el reclamo por las islas Malvinas que tuvo como contrapartida la solidaridad de Kirchner en la pretensión de reunificación con Taiwán. Uno de los logros más importantes del día fue el anuncio de que China incluyó a la Argentina dentro de los 22 países que autoriza visitar a sus turistas. Se conoció también que el gobierno de Pekín analiza incrementar la compras de soja a EE.UU. y la Argentina, una buena noticia que no estuvo directamente relacionada con la visita presidencial.
Los avales son simbólicos porque China no pesa en el
La ceremonia terminó en una gran comida en uno de los salones del Palacio que es, además, sede del Parlamento unicameral, el Presidium y otros cuerpos legislativos. La agenda de ayer fue agotadora. Mientras el protocolo iba por un lado, en el subsuelo del hotel
Los ministros de Economía,
El salón desbordaba. En los workshops sectoriales se registraron más de cien contactos y calculan que habrá más de mil al final de la visita.