La Cámara deDiputados tiene previsto aprobar hoy el proyecto de ley que instrumenta lasmedidas anunciadas por José Luis Machinea para reducir el impuesto a losintereses sobre préstamos que pagan las empresas, establecer una devolución deIVA acelerada para las inversiones y modificar el actual impuesto a la GananciaMínima Presunta. (Ver cuadro aparte).
Un rato después losdiputados avanzarán con el tratamiento en particular del proyecto de PlanFederal de Infra-estructura, aunque es posible que no finalicen con laaprobación.
Hoy el oficialismobuscará hacer valer el clima de consenso que reinó en la Cámara baja en torno alos proyectos de reducción de impuestos remitido por Economía. En ese punto esseguro que no existirán inconvenientes pero, a continuación, se procuraráseguir con el tratamiento en particular del plan de obras públicas que fueraelaborado por el ex ministro de Infraestructura y Vivienda, Nicolás Gallo, yluego retomado por el ministro Machinea, al pasar bajo su área de influenciapor decisión de Fernando de la Rúa. Allí se establece:
Un programa deinversión en obras públicas de $
20.500 millones paralos próximos cinco años.
De ese monto $ 14.000 millonesserían aportados por el sector privado y $ 6.500 millones por el Estado.
En realidad hoyexisten en firme fondos por $ 2.000 millones provenientes de la venta deactivos del Estado, como acciones del Banco Hipotecario o bienes residuales delos ferrocarriles privatizados.
Con esos activos sealimentará un fondo de garantía que actuará como financiador de las obras.
Con esos fondos sepiensa realizar obras por unos $ 1.500 millones en el próximo año, lo quesignifica aproximadamente el doble del promedio de obras de los últimos años.El arranque del plan se basa en una lista de 70 emprendimientos que el gobiernoya acordó con las provincias.
El gobierno publicitael Plan de Infraestructura prometiendo la creación de 100.000 puestos detrabajo que, en 90% irán a ciudadanos argentinos.
El problema centraldesde que el Congreso comenzó a debatir el proyecto fue el sistema delicitación de las obras. Se establece un mecanismo de contratación en el quecada empresa debe conseguir el financiamiento de las obras. Una vez concluidasdeberán ser canceladas por la Nación y las provincias con pagos que segarantizan a través del Fondo especial que se crea en la ley.
El problema radicósiempre en el carácter de las licitaciones. Durante el comienzo de los debates,y por un largo tiempo, se discutió sobre un llamado nacional o internacional.Finalmente se acordó que para las obras de hasta $ 45 millones se reserva elmercado a empresas nacionales y de allí para arriba se abre la competencia alas internacionales. Pocos días antes de la salida de Gallo del gobierno seincluyó una autorización al Poder Ejecutivo para que este decidiera en losmontos más altos el llamado a licitación nacional o internacional. Y después dela renuncia del ex ministro quedó claro que para cualquier caso Machinea podrádecidir qué tipo de licitación se convoca.
El proyecto, además,permite a las PyMEs agruparse y formar Unión Transitoria de Empresa paraparticipar de la competencia, y en caso de que se adjudique una obra a unaempresa internacional, ésta deberá subcontratar en 20 por ciento a PyMEs.


