Apuran garantías especiales para emisión de nuevos bonos
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• Mecanismos
• Nota máxima
La calificadora de riesgo Standard & Poor's otorgó a ese tramo respaldado la nota máxima triple A («AAA»), dado el status del garante. El resto de los tramos, en cambio, tiene una calificación muy inferior, pero que de todas formas está por encima de la vigente para los restantes bonos argentinos.
Este es el primer esquema que el gobierno argentino tiene en la cabeza y que discutió largamente el viceministro de Economía, Daniel Marx, en esta gira. El principal problema es que hoy resultaría imposible «apalancarse» seis veces con un préstamo de estas características.
Si se repitiese el mismo esquema de hace dos años, los u$s 3.000 millones del FMI servirían para que el gobierno coloque nuevos títulos por u$s 18.000 millones a tasa preferencial. Pero es obvio que serían pocos los dispuestos a tomarlo. Con mercados cerrados y un rating argentino que está cuatro escalones por debajo del vigente en 1999 todo se hace más complicado.
• Copia
Otro esquema pasaría por copiar aproximadamente la estructura de préstamos que otorga la Corporación Financiero Internacional (CFI), el brazo financiero del Banco Mundial para el sector privado.
En su esquema más simple, la CFI otorga préstamos a empresas, pero siempre junto a un grupo sindicado de bancos. El préstamo «A» corresponde al organismo, y el tramo «B» a las entidades financieras. En general, el primero representa 40 por ciento del monto del préstamo, mientras que los privados aportan 60 por ciento restante.
El status de acreedores preferenciales que tienen los organismos multilaterales le da más seguridad a este tipo de estructura. Como se presume que el país no dejará de pagarles a estas instituciones, el resto de los bancos que participan de la operación también quedan a salvo.
Desde hace un año, este tipo de esquemas básicos de financiamiento con garantías especiales se fue aggiornando y ahora se manejan estructuras mucho más complejas. La irrupción de otros garantes, como el caso del Overseas Private Investment Corporation (OPIC), le dieron más dinamismo y alternativas a este particular mercado.
• Respaldo
Lo más reciente dentro de los análisis que se manejan dentro del Palacio de Hacienda es la idea de respaldar el pago de bonos con la recaudación impositiva. Se trata de una vieja idea de Horacio Liendo, asesor de Domingo Cavallo, que ahora fue puesta nuevamente en el tapete.
El cambio principal respecto de la idea original es que la garantía impositiva sólo se utilizaría para la deuda interna. La intención es reservar este tipo de alternativa para los futuros bonos que se coloquen entre bancos locales y AFJP.
No puede ser de otra forma. Ya que una cláusula especial que tienen los bonos impide darles garantías adicionales a algunos títulos en desmedro de otros, siempre y cuando se trata de papeles internacionales (negative pledge). Pero nada se menciona acerca de la deuda interna.
De acuerdo con la postura de Liendo, sin que sea necesaria una aprobación del Congreso, sólo los futuros bonos que se emitan para el mercado local podrían tener esta cobertura de la recaudación de impuestos.
«Así como el gobierno tiene un compromiso de girar parte de sus ingresos a las provincias por un acuerdo de coparticipación, lo mismo se podría hacer con los tenedores de títulos», razonó Liendo en las últimas reuniones en las que aprovechó para reiterar el tema.
En cambio, para los inversores del exterior se aplicaría el esquema de garantías de organismos multilaterales.




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