Apuran medidas por la mayor inflación

Economía

• Lavagna confirmó que se dejará de emitir deuda indexada por el CER. • Lo mismo el Banco Central. Es para evitar que deuda se torne inmanejable. • En sólo 3 semanas precios ya suben más de 1% en julio. Hoy reunión con supermercados para que no aumenten. • Crece preocupación en provincias y anunciarán las "canastas sociales". • Amenazan con paro trabajadores de carne. Podría haber desabastecimiento.

Roberto Lavagna confirmó ayer que no habrá más emisión de deuda ajustada por el CER; lo hizo ante el Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA), que lo recibió ayer en su sede de la Avenida de Mayo. El ministro les dijo a los industriales que en función de esa medida y de otras que bordean el control de precios -a lo que se opuso Héctor Méndez, titular de la entidad- «la inflación va a ser menor de lo que están esperando muchos».

La conversación entre empresarios y funcionarios (a Lavagna lo acompañaban el secretario de Industria, Miguel Peirano, y el subsecretario pyme, Federico Poli) abordó temas complicados para los empresarios, como el régimen de accidentes de trabajo, la difícil relación con Brasil y la posible invasión china.

• Tipo de cambio

Los hombres de la UIA tenían en carpeta plantearle al ministro su honda preocupación por la pérdida de competitividad que conlleva el deterioro del tipo de cambio. Algunos incluso -tal como adelantó este diario- tenían en carpeta proponerle un esquema de ajustes automáticos similar al que rige en Chile. Sin embargo, Lavagna se adelantó, al confirmar el fin de la emisión de deuda oficial ajustada por el CER, una de las razones (reconoció) que están generando un recalentamiento del IPC.

«Este sistema de ajuste no puede continuar»,
arrancó su discurso que se prologó por casi una hora, y que fue matizado con una entrada de ensaladas, un pollo con verduras hervidas, una ensalada de frutas y café con «petit fours».

Además de evitar indexaciones, la intención es
«no convalidar una tasa de interés que afecta el desarrollo de la economía», dijo el ministro, quien agregó que «no veo nubarrones en el futuro económico; tenemos ya un tipo de cambio competitivo que lo seguirá siendo, y vamos a controlar la inflación».

En este punto fue que anunció su voluntad de apelar «a todos los mecanismos que me permite la ley» para controlar alguna suba de precios. « Vamos a controlar esa cuestión, vamos a monitorear los preciosde algunos bienes que estáncartelizados», amenazó. Lavagna afirmó también que «quienes exportan podrían hacer un pequeño sacrificio para abastecer al mercado local, pero si no aceptan tenemos los mecanismos para que lo hagan».

En la conferencia de prensa posterior, Méndez dijo estar en desacuerdo con ese planteo.

«Yo, como empresario, creo en la libertad de mercado, pero espero que al ministro le vaya bien con las medidas que vaya a tomar. El defendió la potestad del Estado de marcar las políticas de precios y salarios.» Lavagna también pidió a los empresarios que mejoren los salarios.

Por su parte
Juan Carlos Sacco, uno de los vicepresidentes de la UIA, reveló a este diario que le habían pedido a Lavagna que estudiara la posibilidad de que los ajustes tarifarios de los servicios públicos «no se volcaran sólo a la industria: hay gente en countries o en sectores de altos ingresos que pueden pagar incrementos tarifarios superiores, y repartir así un poco las cargas. Después de todo, un country no genera empleo ni riqueza», dijo el dirigente gráfico.

En relación con el Mercosur, el ministro instó a los empresarios locales a mantener abierto el diálogo con sus pares brasileños. Además, adelantó que
ya no se hablará más de salvaguardias. Se pondría en marcha una denominada «cláusula competitiva» en función de la inversión que reciba cada uno de los países.

«Si una empresa vuelca toda su producción en un país, el otro podrá imponer esta cláusula»,
dijo el ministro. Sus efectos, vale decirlo, terminarán siendo similares a los de una salvaguardia, pero ésa es una «mala palabra» (de hecho están prohibidas en el acuerdo de Asunción) para el socio brasileño.

• Accidentes de trabajo

Obviamente, en el encuentro de ayer no podía faltar una referencia al proyecto de ley de accidentes de trabajo que elaboró Carlos Tomada, titular de la cartera laboral. «Si bien sabemos que no es su área de competencia, quisimos plantearle al ministro el riesgo que representa la posibilidad de cobrar la indemnización fijada por las ART y después acudir a la Justicia para demandar a la empresa», dijo Méndez.

El planteo de la UIA es
habilitar sólo una de las dos vías; en otras palabras, el accidentado podrá elegir si cobra de la ART o apuesta a la vía judicial para conseguir una suma mayor. Lavagna admitió no tener injerencia en el tema, pero prometió estudiarlo. «De todos modos, no parece que en los próximos meses vaya a haber mucha actividad legislativa», arriesgó en obvia referencia a la inactividad del Congreso por la campaña. «Esa ley y otras cuestiones que afectan a las empresas no ayudan a mejorar el clima de negocios; para eso hace falta resolver las incertidumbres y evitar que se ahuyenten posibles inversiones», dijo Méndez.

Además de
Méndez y Sacco, el almuerzo tuvo como comensales a los empresarios Federico Nicholson (Ledesma), Luis Betnaza (Techint), Héctor Massuh (papeleros), José Ignacio de Mendiguren ( indumentaria), Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza), Adrián Kaufmann Brea ( Arcor), Rodolfo Achille ( autopartistas), Juan Forn (Molinos), Osvaldo Rial (UIPBA), Cristiano Rattazzi (ADEFA), Alberto Alvarez Gaiani ( alimentarias), Juan Moravec ( Patagonia) y los directores Daniel Funes de Rioja, Roberto Arano, Alberto Alvarez Saavedra, Luis González Esteves y Déborah Giorgi.

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