La Paz (Reuters) -. El precio del gas natural que Argentina compra a Bolivia subirá a partir de mayo, como parte de un amplio acuerdo binacional que apunta a multiplicar ese negocio e industrializar conjuntamente el producto, informaron medios locales.
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El acuerdo surgió de una larga negociación entre el ministro boliviano de Hidrocarburos, Andrés Soliz, y el titular argentino de Planificación, Julio de Vido, que concluyó en la noche del viernes en La Paz.
El entendimiento entre La Paz y Buenos Aires fue anunciado sólo cuatro días después de que el mismo Soliz no lograra grandes progresos en una negociación con Brasil, el mayor comprador del gas boliviano, para subir el precio del producto, según se informó desde Brasilia.
Según el acuerdo anunciado el viernes en la capital boliviana, el llamado "precio solidario" que rige para el gas boliviano en Argentina será dejado de lado a partir de mayo, cuando comenzará a aplicarse otro que resulte de una "revisión integral" del convenio de compraventa.
Argentina "reconoció" que el precio actual -de unos 3,18 dólares el millón de unidades térmicas británicas (BTU)- "no responde a la realidad", sostuvo Soliz.
"Vamos a conseguir mejores precios para Bolivia desde las facturas que se cobren (a Argentina) el mes de mayo", agregó el ministro, recordando que Bolivia quiere que los precios reflejen "la realidad del mercado mundial".
De Vido, por su parte, dijo: "Vamos a analizar los precios y optimizar los volúmenes".
Bolivia vendió en el primer trimestre a Argentina unos 5,5 millones de metros cúbicos diarios de gas, de un máximo comprometido de 7,7 millones de metros cúbicos diarios para el 2006, y no estaban determinadas las condiciones del negocio a partir del 2007.
El acuerdo del viernes estableció que la revisión del convenio de compraventa incluirá la provisión de mayores volúmenes para el futuro Gasoducto del Noreste Argentino (GNA), proyecto que ambos gobiernos se comprometieron también a reactivar.
De Vido dijo el martes pasado, tras una reunión con el vicepresidente boliviano Alvaro García, que Argentina requeriría para el GNA unos 15 millones de metros cúbicos de gas adicionales, a partir del 2008 y por unos 30 años.
El acuerdo del viernes no incluyó cifras y dejó su definición en manos de las empresas petroleras estatales YPFB de Bolivia y Enarsa de Argentina, que controlarían el futuro negocio a diferencia de las actuales operaciones manejadas por empresas como Pluspetrol y Repsol-YPF.
Los ministros acordaron también fundar empresas binacionales para producir úrea y diésel sintético, para los mercados internos de ambos países y para exportarlos por el puerto argentino de Rosario, donde Bolivia goza de facilidades que no aprovecha.
Bolivia tiene la segunda reserva de gas natural de Sudamérica, con 48,7 billones de pies cúbicos, y las ventas del producto a Argentina y Brasil, sus únicos mercados, alcanzaron en el 2005 un valor de casi 1.000 millones de dólares, más de un tercio de sus exportaciones totales.
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