9 de enero 2001 - 00:00

Argentina y Brasil acuerdan fin de sanciones

La Argentina y Brasil no aplicarán más desde agosto sanciones antidumping entre sí en ninguno de los productos que se intercambian comercialmente. Para el caso de que existan problemas de bienes vendidos en alguno de los dos mercados a un precio menor al de su país de origen, los gobiernos de los dos estados llamarán a los privados a que lleguen a un acuerdo y de fracasar esta instancia un tribunal decidirá si se aplican cupos o retribuciones comerciales. Esta medida comenzaría a regir a más tardar en agosto de este año y sería firmada por los presidentes de los dos países (y probablemente por los de los otros dos miembros del Mercosur) en la próxima cumbre de jefes de Estado del bloque comercial de junio de este año en Asunción del Paraguay.

Hasta ahora la posibilidad de eliminar las sanciones antidumping se manejaba como una hipótesis desde la reunión de diciembre de 2000 en Florianópolis.

Amenaza

En el marco de ese encuentro, el más provechoso de las últimas cumbres y pese a que no se esperaban grandes avances, los negociadores argentinos y brasileños debieron enfrentarse duramente por la amenaza del país vecino de aplicar sanciones contra las exportaciones de lácteos. La orden directa del presidente Fernando Henrique Cardoso fue que se dejara sin efecto esta alternativa, lo que fue obedecido literalmente por los funcionarios brasileños dedicados al Mercosur. Sin embargo, y por iniciativa personal del embajador plenipotenciario de Brasil para el bloque, José Botafogo Goncalvez, y del ministro de Agricultura, Marcus Vinicius Pratini de Moraes, los negociadores brasileños fueron más allá. Los primeros contactos directos para hablar de este tema se dieron el 13 de diciembre entre Botafogo y el secretario de Industria Javier Tizado, que hasta ese momento amenazaba embestir contra Brasil con represalias más duras que las de dumping si el país vecino insistía en aplicar trabas para las exportaciones de lácteos. «Actuaremos en consecuencia», declaraba el ex Techint ante la prensa con los papeles del caso bajo el brazo. A la noche, y durante una cena de camaradería, Botafogo se acercó al argentino y le comentó la novedad de que Brasil no aplicaría sanciones contra los lácteos y que además se podría negociar la hipótesis de eliminar la posibilidad de aplicar sanciones de tipo antidumping entre los dos países.

Casi en silencio, los negociadores vinculados a Tizado y Botafogo continuaron en las últimas dos semanas estudiando el tema y, para sorpresa de muchos, llegaron rápidamente a los términos generales sobre lo que se basará el acuerdo que se firmará en junio.

La idea es instrumentar un mecanismo por el cual cuando aparezca alguna denuncia sobre que en algún sector o que alguna empresa de cualquiera de los dos países, esté ofreciendo productos a un precio menor al que se vende en el país de origen, directamente haga un descargo a un organismo de «Defensa de la Competencia» que crearán los dos países, y al que se sumaría casi con seguridad Uruguay y Paraguay. Este tribunal llamaría lo más rápido posible a las partes privadas involucradas para que se reúnan, probablemente en Montevideo, y en un plazo de tiempo no mayor a dos meses negocien algún tipo de solución bilateral. Si hay acuerdos entre los privados, los gobiernos ratifican estos resultados y el problema no sigue adelante.

Si no hay solución entre privados, sería necesario llamar a investigar el caso, los representantes privados y el tribunal formará una comisión que en menos de cuatro meses debería resolver si existe efectivamente la venta de algún producto a un precio menor al original. Si efectivamente esto se confirma el tribunal podrá determinar si esa empresa o grupo de compañías deben pagar multas, aplicar cupos u otras retribuciones comerciales; sanciones que se deberán respetar y que los gobiernos avalarán.

Avances

Actualmente, y aunque parezca que la Argentina es un país abierto e invadido de productos brasileños que buscan ganar mercados a partir de estrategias de dumping, los gobiernos locales avanzaron más que los brasileños en la aplicación de este tipo de sanciones. En total entre las gestiones de Carlos Menem y Fernando de la Rúa hubo ocho casos de sanciones antidumping contra Brasil (las más importantes fueron a los pollos y los textiles) y existen otros 20 casos en investigación. Por el lado de Brasil únicamente hay un sector (el de los lácteos) en estudio. Además la Argentina es luego de México, el país latinoamericano que más sanciones antidumping tiene en ejecución, con 116 casos desde enero de '96, mientras que Brasil tiene en aplicación 75 casos.

Si finalmente los dos países llegan a este acuerdo y para junio no existen más sanciones antidumping, y si además se suman Uruguay y Paraguay al régimen, el Mercosur habrá dado un paso importante para lograr el objetivo de convertirse en una verdadera Unión Aduanera. Esta medida junto con el avance de las negociaciones por la coordinación de variables macroeconómicas, reflejarían de alguna manera voluntad por parte de los socios de continuar avanzando en el proceso de integración comercial.

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