17 de mayo 2001 - 00:00

Arriazu: afuera piden garantías de la deuda

El economista Ricardo Arriazu volvió a fustigar ayer la orientación económica del Palacio de Hacienda al sostener que no había que pensar en fomentar la inversión sino el ingreso de capitales, a la vez que sostuvo que el principal problema es que no hay garantía para la deuda.

También criticó la forma de medir la competitividad de la economía por los precios relativos y recomendó hacerlo por las ganancias de las empresas. La idea es que si una empresa gana es competitiva. En tal sentido puso el ejemplo que el costo laboral de Alemania era el más alto y era competitiva mientras que Indonesia tenía el costo más bajo y sólo era competitiva en algunos rubros.

Fue durante la segunda jornada del Congreso del IAEF donde junto a David Roberts, economista jefe del Bank of America, se analizó cómo bajar el riesgopaís para aumentar la inversión y el empleo. Arriazu explicó que las medidas orientadas a protegerse contra shocks externos son el respaldo de la moneda doméstica, del sistema financiero doméstico y del endeudamiento del sector público.

Problema principal

Todo el mundo asimiló las crisis de México, Asia, Rusia y Brasil, ahora esperan que caiga la Argentina y por eso descendió el ingreso de capitales. Sin embargo, los mercados no atacan la moneda porque tenemos la convertibilidad y no atacan el sistema financiero porque es uno de los más sólidos del mundo. Porque saben que pierden la pulseada, explicó Arriazu. Por eso sostuvo que el principal problema era la garantía de la deuda pública.

Acerca de cómo medir la competitividad, Arriazu dijo que el tipo de cambio real compara los precios internos con los vigentes en los mercados de los principales socios comerciales. Es la medición más usada para comparar niveles de competitividad relativa con otros países.

Esto tiene dos problemas: las canastas de bienes y servicios usadas en la medición de los índices de precios no son homogéneas, lo que puede dar lugar a la paradoja de que una mejora en los precios de exportación sería interpretada como una pérdida de competitividad. Otro problema es que las mejoras de productividad, al reflejarse en mejores niveles salariales son interpretadas como pérdidas de competitividad por las mediciones de tipo de cambio real.

El ex director del Banco Central señaló que las dudas más frecuentes que le hacen acerca de la economía argentina son «la posibilidad de no pago de la deuda pública; si se modificará la convertibilidad; cuándo comenzará el crecimiento y si la Argentina es competitiva». Según
Arriazu, la Argentina enfrentó shocks externos como México, Asia, Rusia, Brasil y la apreciación del dólar, y ahora shocks internos como la incertidumbre política y la dinámica fiscal.

Los mecanismos de transmisión de los shocks externos son la variación de los precios internacionales y los cambios en el movimiento de capitales. Criticó la tendencia a asociar la evolución de la balanza comercial con la de los precios relativos, en vez de hacerlo con la evolución del crédito.

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