Aspiradora de pesos: esterilizó BCRA casi todo lo emitido en marzo

Economía

En la última rueda de marzo, el Banco Central prendió al máximo la aspiradora de pesos y absorbió vía Pases y Leliq, dos tipos de instrumentos de deuda que le coloca a las entidades financieras para regular la liquidez de la economía, más de $300.000 millones. Así, compensó la emisión de dinero realizada esa misma jornada para financiar parte del déficit fiscal y la que acumulaba a lo largo del mes producto del pago de los intereses que generan esos mismos instrumentos y de la compra de divisas en el mercado de cambios oficial. Como resultado, logró cerrar el primer trimestre con un recorte de la base monetaria de casi $37.965 millones gracias al financiamiento neto del Tesoro en el mercado aunque también a un salto en el stock de pasivos remunerados del BCRA de más de $480.000 millones.

El Gobierno se propone realizar una administración monetaria prudente, en los términos del ministro Martín Guzmán, para evitar que una fuerte inyección de pesos en la economía reactive las presiones cambiarias y complique aún más los intentos oficiales por desacelerar la inflación. Bajo esa premisa, avanza, por un lado, en una disminución del déficit a través del repunte de la recaudación y de una reducción del gasto social asociado a la pandemia respecto de 2020; y por otro, en una ampliación de la porción de ese rojo fondeada a través del endeudamiento en moneda local.

De esta forma, Guzmán había terminado el primer bimestre sin pedirle asistencia monetaria al Central. En marzo, con un esperable mayor déficit (el resultado fiscal de ese mes se conocerá el próximo 20) esa tendencia se quebró y tuvo que acudir a $135.000 millones en concepto de adelantos transitorios (AT). De ese total, $65.000 millones los pidió en la última rueda del mes luego de que la Secretaría de Finanzas captara en el mercado menos pesos de los que había salido a buscar en la licitación de ese mismo día. Igualmente, el monto está lejos de los $312.000 millones que giró la autoridad monetaria en el primer trimestre de 2020, cuando todavía la pandemia no había paralizado la actividad.

Sin embargo, la asistencia del BCRA al Tesoro no es la única vía de expansión de la base monetaria. La entidad que preside Miguel Pesce también debió imprimir $134.000 millones para afrontar las compras de más de u$s1.476 millones en el mercado cambiario oficial ante el salto de la liquidación de exportaciones que fomentaron los elevados precios de los commodities. Por último, el pago de intereses a los bancos por los Pases y las Leliq que tienen en su poder implicó emisión de otros $102.000 millones. Así, para esterilizar la mayor parte de los pesos emitidos el Central tuvo que incrementar la colocación de esos pasivos remunerados, con los que absorbió $326.000 millones.

Como resultado, la base monetaria creció en el mes 1% (muy por debajo de la inflación proyectada por las consultoras) y terminó el mes en $2,4 billones. En términos interanuales se expandió un 32%, lo que implicó una caída de 7% en términos reales, según cálculos de LCG.

La contracara de la absorción de los pesos para evitar complicaciones cambiarias en tiempos de mayor calma es el crecimiento del stock de Pases y Leliq, que ya totaliza $3,3 billones (cerca de un 10% del PBI) y que promete seguir creciendo ante la necesidad de esterilizar los intereses que genera mes a mes.

“El abultado stock de pasivos remunerados seguirá implicando un compromiso de emisión futura a través de los intereses que arrastra, lo que impondrá una mayor esterilización en caso de que la demanda de dinero no termine de recuperarse”, advirtió un informe de la consultora LCG.

Según fuentes oficiales consultadas por Ámbito, este círculo vicioso, propio del esquema de política monetaria heredado de la salida de la Convertibilidad, es una de las razones (junto con el intento de no ahogar la recuperación de la actividad económica) por las que el equipo económico evita una suba de las tasas de interés que paga el BCRA, que están congeladas desde noviembre pese a la aceleración de la inflación. Hoy, las Leliq pagan un 38% de tasa nominal anual y los Pases a siete días, un 36,5%. Una suba llevaría a un todavía mayor costo de esterilización.

Dejá tu comentario