El nuevo canciller de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, se anotó ayer dentro de los funcionarios del bloque que critican la marcha del Mercosur. El reemplazante de Leila Rachid declaró que el bloque «no ha tenido la evolución que necesita» y que los instrumentos comunitarios «no permiten hoy alcanzar los objetivos trazados». «La ausencia de coordinación de políticas macroeconómicas también se constituye en una barrera sustantiva», agregó el ministro en declaraciones periodísticas realizadas en Montevideo.
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Ramírez Lezcano fue recientemente designado por el presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, en sustitución de Leila Rachid. Con 42 años, es uno de los cancilleres más jóvenes en la historia de ese país. Los actuales instrumentos del bloque regional «no permiten alcanzar los objetivos que tienen que ver con la libre circulación y eliminación de barreras arancelarias», agregó. Además, dijo, las barreras no arancelarias «impiden realmente un acceso efectivo a ciertos mercados».
Los instrumentos que tiene actualmente el Mercosur «no son suficientes» para intentar solucionar el tema de las asimetrías económicas entre los socios del bloque, estimó. Destacó que los Fondos Estructurales aprobados por los socios pueden ser de utilidad en esa tarea «pero los Parlamentos de la Argentina y Brasil aún no los han ratificado». «Es necesario que haya un mayor gesto político hacia la integración, hacia el tratamiento de las asimetrías, y eso es lo que reclamamos», señaló el canciller paraguayo.
Ramírez Lezcano dijo que Uruguay y Paraguay esperan «un trato justo y equitativo» de la Argentina y Brasil. «Lo que esperamos es que los compromisos de los socios principales se traduzcan en hechos concretos que nos permitan acceso a sus mercados», agregó.