Avanza la inmunidad acotada para Central
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El tercer punto -referido a los adelantos del BCRA al Tesoro- concede mayores posibilidades para que los préstamos puedan realizarse sobre la base de la recaudación, y se evite así la posibilidad de caer en default. Puntualmente duplica el porcentaje de fondos sobre la ganancia anual de la entidad que el BCRA puede adelantar al Tesoro, pero limitado sólo al caso de aplicarse para cancelar deuda con FMI, Banco Mundial o BID.
La medida establece: «El Banco podrá hacer adelantos transitorios al gobierno nacional hasta una cantidad que no exceda de 10% de los recursos en efectivo que éste haya obtenido en los 12 últimos meses. Podrá exceder ese tope, hasta 10% adicional, cuando el adelanto transitorio se impute al pago de deuda con los organismos multilaterales de crédito. Todos los adelantos deberán ser reembolsados dentro de los 12 meses de efectuados. Si cualquier adelanto de esta naturaleza quedase impago después de aquel plazo, no podrá volver a usarse esta facultad del Banco hasta que las cantidades adeudadas hayan sido reintegradas».
Tras ese objetivo, el Poder Ejecutivo creó la Unidad de Reestructuración del Sistema Financiero (URSF), cuyo fundamento es el reordenamiento del sistema financiero, bancario y del mercado de cambios.
El propio ministro de Economía, Roberto Lavagna, afirmó el martes último que las entidades que soliciten al Banco Central mayores plazos para la devolución de los redescuentos, deberán realizar reformas estructurales.



