La Argentina y México comenzarán a definir desde esta semana en Buenos Aires la firma de un acuerdo de libre comercio, que le daría acceso al país a un mercado de aproximadamente 30.000 millones de dólares. Desde este jueves, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, negociará con los enviados del gobierno de Vicente Fox los dos últimos capítulos que restan definir para lograr este acuerdo, que para la Argentina implicaría el segundo en importancia luego del Mercosur. La idea de la cancillería local es que el mismo jueves se defina el protocolo sobre el marco legal para el acta de libre comercio (salvaguardias, reglas de origen y resolución de controversias), y que ya el viernes los dos países comiencen a cruzar información sobre la lista de productos que se comercializarían sin aranceles. En este sentido, habría cuatro capítulos. En el primero, ingresarían los productos que los dos estados intercambiarían con arancel cero casi inmediatamente. La Argentina buscará incluir en este nivel la mayoría de los alimentos con y sin valor agregado. Luego habría otros tres capítulos, en los que la apertura sería en 5, 10 o más años. Para la Argentina sería importante incorporar en el menor lapso las exportaciones sin arancel de sectores como petroquímica, química, aluminio, vitivinicultura, textil e indumentaria. En todos estos rubros, México no es competitivamente fuerte a nivel mundial y ya tiene, además, acuerdos de libre comercio con Chile, Australia y Nueva Zelandia, entre otros. Donde no habría posibilidades de avance rápido es en los lácteos, un rubro que México mantiene casi cerrado para proteger a los productores locales.
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Según las proyecciones del gobierno local, el mercado al que podrían acceder en el tiempo los exportadores argentinos con cierto nivel de competitividad sería de aproximadamente u$s 30.000 millones anuales. Esto surge de restar de las importaciones totales de México los aproximadamente u$s 123.000 millones que exportan los Estados Unidos en el ámbito del NAFTA y donde difícilmente los productores argentinos puedan hacer pie. De todas maneras, si la Argentina logra enviar unos 1.000 millones de dólares anuales más a México (una cifra absolutamente realizable para la cancillería), superaría cómodamente los u$s 850 millones de 2002.
Para tener una idea de la falta de protagonismo que actualmente tiene la Argentina en el comercio con México, en la década del '80 los envíos locales llegaban a 1% del total de las importaciones de ese país, mientras que actualmente ese porcentaje no supera 0,25%.
La base del acuerdo de libre comercio que firmarían la Argentina y México sería el tratado automotor, que comenzó a regir desde el segundo semestre de 2002 y por el cual las terminales locales envían a aquel estado 50.000 unidades sin arancel. Desde 2006, el comercio será totalmente libre. Según la información que presentó el Centro de Economía Internacional (CEI), dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, con este tipo de políticas de apertura de mercados, la Argentina podría exportar potencialmente unos 2.500 millones de dólares anuales más.
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