25 de marzo 2004 - 00:00

"Bajaremos subsidios después que lo hagan Japón y Europa"

Otto Reich
Otto Reich
El enviado especial del gobierno de Washington para América latina terminó anoche su primera jornada en el país convertido en un experto en la Argentina. Desayunó con un seleccionado del Congreso, celebró a media mañana el cumpleaños de Roberto Lavagna con una visita a su despacho, almorzó con un quinteto de economistas y, por la noche, escuchó comentarios de la comunidad de empresarios de firmas estadounidenses en el país sobre las condiciones que enfrentan para hacer algún negocio.

Otto Reich
se paseó por Buenos Aires junto al diplomático republicano William Perry y el embajador Lino Gutiérrez levantando un informe sobre la coyuntura que logró en largas reuniones en las que habló poco, anotó mucho y preguntó más.

El desayuno de arrancada fue en la sede del CARI en la calle Uruguay al que asistieron, entre otros, los empresarios Mauricio Macri, Alejandro Bulgheroni, Antonio Estrany y Gendre, los senadores Jorge Capitanich, Roberto Gómez Diez, Marcelo López Arias, los diputados Alberto Natale, Guillermo Alchouron y el economista Armando Ribas. Reich hizo un esperable rap contra Fidel Castro al que sancionó como «senil» y destructor de la economía de Cuba. «De Castro lo que no se entiende es la popularidad que tiene en la Argentina y en el resto de América latina si es un campeón en la violación de los derechos humanos.»

Obsesionado por estas cuestiones de imagen, Reich extendió su preocupación hacia la baja popularidad del proyecto ALCA en la Argentina: «Tiene apenas 3% de apoyo en el público cuando sería un avance comercial impensable para la Argentina». Igual queja hizo sobre las bajas marcas de adhesión que tiene su país. Nadie aportó una respuesta a tan criollo-enigma, salvo ideas para incrementar el intercambio entre empresarios y dirigentes de los dos países.

Que se dijera ALCA animó a Capitanich a quejarse de que Estados Unidos no contribuye nada a ese acuerdo si sostiene los subsidios al agro. «Estoy ante un especialista y con especialistas no discuto», rió Reich halagando al ex jefe de Gabinete. Explicó que su presidente no vetó la nueva ley de s u b s i d i o s , pero que no comparte la filosofía proteccionista. «No vamos a bajar los subsidios -dijo en la frase más importante de la jornada- mientras no los bajen la Unión Europea y Japón. Pero nuestro programa es bajar los subsidios que, deben entender, los da la comunidad de los Estados Unidos y hay que discutir esto antes con la comunidad que con el gobierno.»

Poco se habló de deuda (tema que devanó el visitante más en detalle con los economistas) salvo en la polémica que debió librar con Armando Rivas que se subió a una crítica durísima a las autoridades del FMI. «Las recetas del Fondo son inaceptables, apoyaron la convertibilidad cuando era inviable con una deuda tan grande.

Encima
-se encrespó- después la gente del Fondo no se hace cargo de sus responsabilidades.» Remató la intervención al grito de «además Anne Krueger es una bruta».

• Equilibrio

Reich, que es compatriota de Rivas -son dos cubanazos-intentó aplacarlo: «Mi gobierno ha sido muy crítico siempre de las políticas del FMI, pero debemos ser más equilibrados cuando hagamos un balance».

Reich
no pidió mucho -además no estaba hablando con el gobierno-salvo la sugerencia de un cambio de actitud ante la violación de derechos humanos en Cuba. Pero pasó mensajes: elogió a Alvaro Uribe por haber bajado el porcentaje de secuestros en Colombia en 27% y por aumentar el control del Estado sobre el territorio de su país. Negó también la versión de que su gobierno fuera a reducir a la mitad los fondos de ayuda a Colombia en el nuevo presupuesto.

Infaltable
Hugo Chávez, lo acusó Reich de ser el financista de la insurgencia en Colombia y en Bolivia. «Sabemos que está pagando algunos movimiento de Evo Morales», reveló. Sobre este punto se consoló con que «Chávez está teniendo tantos problemas internos con la baja de popularidad que tiene menos poder para intervenir fuera de su país. Pero no se engañen -sancionó-, el modelo de Chávez es el de Fidel Castro».

Como otros visitantes de Estados Unidos, Reich cantó loas a la administración de Néstor Kirchner. Recordó el apoyo de su gobierno en el acuerdo con los organismos financieros multilaterales, también que la actual administración cumple con la receta de los amigos: economía de mercado, defensa de los derechos humanos, lucha contra la corrupción y guerra al terrorismo. «La Argentina -agregó con expresa referencia a la crisis de Bolivia-cumple un rol importante en la estabilización de la región

El embajador
Gutiérrez introdujo el tema de las inmunidades a las tropas que ingresan al país para hacer maniobras y protegerlos de la creatividad de los jueces. Recordó que el martes tres comisiones del Senado habían adelantado un dictamen que permitirá que la semana que viene haya un sistema por ley que da el marco para que se reactiven las relaciones entre militares argentinos y de los EE.UU.

• Diagnóstico

En la reunión con Lavagna, en el despacho del ministro de Economía, el visitante escuchó un diagnóstico de coyuntura centrado en el futuro del tratamiento de la deuda con privados. El ministro insistió en las altas marcas de crecimiento del PBI -en los mejores rangos internacionales, destacó- y dijo que es previsible que antes de fin de año ese capítulo del programa estará cerrado.

Igualmente optimistas fueron los economistas que a mediodía esperaban en el comedor de la Embajada de los EE.UU. al cubano
Reich. Eran Orlando Ferreres, Luis Corsiglia (agente bursátil, con simpatías hacia el kirchnerismo), Javier González Fraga, Carlos Santangelo y Manuel Solanet.

El grupo le dejó un panorama alentador de la economía aunque nadie se animó a vaticinar un crecimiento superior a 5% en el año 2005. Despuntó alguna duda sobre el final de la negociación de la deuda, pero nadie se animó a descalificar el rumbo del gobierno.

Sí se escucharon advertencias sobre cómo hará el país en 2005 y 2006 para sostener algún crecimiento sin un aumento significativo de las inversiones.
Solanet sacó el manual FIEL y criticó la lentitud de todos los gobiernos para emprender la reforma del Estado, que cree es la clave. González Fraga, que viene discutiéndole esto desde el fondo de los tiempos, rechazó la importancia del asunto: «No se puede gastar menos en la Argentina, ¿De dónde vas a recortar?».

Ferreres
aprovechó para dirigirse sonriente hacia Reich: «No se deje engañar por los rótulos. En la Argentina los neoliberales aumentan el gasto y lo llevaron de u$s 40 mil millones a u$s 90 mil millones. En cambio, los populistas son austeros y mantienen el gasto el en mucho menos, y en pesos». Reich cerró: «No me lo diga a mí, he visto eso en tantos países...»

Hoy, Reich cerrará su agenda con nuevas reuniones con funcionarios del gobierno (les toca a Daniel Scioli y a Rafael Bielsa) y más legisladores (Ramón Puerta) y empresarios.

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