Igualmente, y desde hace varios días, la Cancillería tiene cerrados sus argumentos para plantear ante el gobierno chileno. En todo momento, y siguiendo una escuela diplomática que abona habitualmente Bielsa (es hasta ahora el único ministro del gobierno de Néstor Kirchner que se disculpó por haber caído en default y no pagar la deuda), el canciller se excusará por la situación y reconocerá que no es un buen precedente. Mencionará, muy veladamente, que incluso la Argentina hizo mal en no haberse puesto en contacto con anterioridad con el gobierno de Lagos.