Los bonistas locales podrían iniciar acciones legales contra bancos que funcionan en la Argentina por el default. La decisión la tomará mañana la Asociación de Ahorristas Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD), que discutirá puntualmente cuál es la situación por los bonos en default que quedaron dentro de los fondos comunes de inversión y de los seguros de retiro. Horacio Vázquez, directivo de ADAPD, explicó que «hay miles de ahorristas que fueron damnificados por la decisión de los fondos comunes de invertir en LETES y en otros títulos que entraron en default».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En realidad, uno de los reclamos es que los fondos comunes reciban los mismos títulos que se les dio a las AFJP para que ingresaran en la reestructuración, esto es el BODEN 2014, en vez de los bonos Discount o Par, a 30 y 35 años respectivamente.
La explicación es que los fondos comunes también fueron obligados (como las AFJP) a comprar LETES con 25% de su patrimonio a partir de mediados de 2001. Fue una forma que encontró el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, para conseguir financiamiento cuando el país se aproximaba a la cesación de pagos. Las demandas que definiría ADAPD serían contra las sociedades gerentes de los fondos, los bancos que manejan dichas sociedades y también contra el Estado argentino. De esta forma, seguirían el mismo camino que muchos ahorristas italianos, que decidieron hacerles juicio a los bancos de su país por haberles aconsejado la compra de títulos argentinos, que entrarían en default.