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Meirelles, ex presidente mundial del grupo Boston Fletch Bank, afirmó que el Gobierno ha tenido éxito en sus políticas económicas, ha logrado reducir la incertidumbre y ha ayudado a crear un clima positivo para las inversiones.
"Nunca antes se habían reunido indicadores tan favorables", dijo Meirelles al intervenir en un seminario sobre crecimiento en la sede del Congreso Nacional.
"Los índices de producción industrial claramente confirman el reinicio del crecimiento", agregó este economista conservador llamado al Gobierno por el socialista Luiz Inácio Lula da Silva pese a las protestas del oficialista Partido de los Trabajadores.
Según los propios pronósticos oficiales, sólo crecerá en torno a un 0,4 por ciento en 2003, una contracción respecto al 1,9 por ciento logrado en 2002.
Meirelles observó que la balanza comercial (relación entre importaciones y exportaciones) tiene el mayor saldo positivo en la historia del país, con 22.000 millones de dólares hasta noviembre.
La cuenta corriente, que incluye transacciones de bienes y servicios con el resto del mundo, tuvo entre enero y julio un superávit de 6.000 millones de dólares.
En 1999 esta cuenta registró un déficit de 33.000 millones de dólares, observó.
Agregó que la volatilidad del tipo de cambio está cayendo de manera persistente, lo cual es muy importante para la planificación empresarial.
"Ahora están dadas todas las condiciones para crecer a tasas superiores a tres por ciento el año que viene", dijo y recordó que proyecciones del mercado financiero calculan tasas de entre 2,5 y 4,0 por ciento.
"Pero necesitamos crecer a tasas más elevadas y durante muchos años", agregó al reprochar que en el pasado reciente su país vivió burbujas de crecimiento seguidas de tasas muy bajas.
Admitió que para alcanzar esa meta es necesario impulsar nuevas inversiones y más ahorro interno, ampliar la capacidad productiva y estimular el aumento de la demanda y el empleo.
La estabilidad macroeconómica alcanzada durante el primer año del gobierno de Lula, afirmó, es el punto de partida.
"El éxito de las políticas está reduciendo la incertidumbre y creando un clima positivo", dijo.
En su argumentación observó que la expectativa inflacionaria ha caído sustancialmente y que el equilibrio en las cuentas publicas permitirá reducir la proporción de deuda respecto al PIB.
También ha venido cayendo la tasa de riesgo país, indicador de la confianza de los capitales internacionales.
El lunes esa tasa se ubicó en 500 puntos básicos (unos cinco puntos porcentuales por encima de los intereses de los bonos del Tesoro de Estados Unidos), señaló Mierelles.
Esta caída tiene un efecto directo sobre el costo del crédito y se refleja internamente, recordó el funcionario.
A su vez, "las tasas de interés están cayendo de forma consistente en Brasil, lo que está impulsando la actividad económica", afirmó.
Hace un año, el riesgo país de Brasil se ubicaba en torno a 2.500 puntos en medio de fuertes turbulencias económicas.
Durante la mitad de este primer año del gobierno de Lula el Banco Central elevó las tasas básicas de interés hasta un máximo del 26,5 por ciento anual, en un esfuerzo por frenar la inflación y la depreciación del real frente al dólar.
Con la estabilidad macroeconómica y las claras evidencias de recesión, el emisor ha revertido esa tendencia y hoy las tasas han caído hasta el 17 por ciento.