Pese a haber aumentado con respecto a diciembre del 2001, el valor de la deuda exterior brasileña al final del año pasado fue inferior a los 219.038 millones de dólares de junio y a los 212.873 millones de dólares de septiembre pasado.
Según el boletín divulgado hoy por el Banco Central, las deudas externas de Brasil a mediano y largo plazo sumaban 187.300 millones de dólares en diciembre del año pasado.
Los compromisos a corto plazo eran de apenas 23.400 millones de dólares.
De acuerdo con el banco emisor, el endeudamiento exterior en los últimos tres meses del año pasado se incrementó con los créditos por 3.500 millones de dólares recibidos del Fondo Monetario Internacional y del Banco Interamericano de Desarrollo.
En el mismo período, sin embargo, la deuda en el exterior de las empresa privadas y del sector público financiero se redujo en 4.100 millones de dólares.
La reducción de la deuda exterior brasileña en los últimos seis meses del 2002 obedeció principalmente a la decisión de los bancos internacionales de no renovar sus líneas de crédito a las exportaciones brasileñas, según reconoció el banco emisor.
La incertidumbre política y económica generada durante la campaña electoral del año pasado, que concluyó en octubre con la elección como presidente del socialista Luiz Inácio Lula da Silva, llevó a los bancos extranjeros a reducir sus préstamos a empresas privadas brasileñas.
Según datos del Banco Central, la mayor parte de la deuda exterior brasileña, cerca del 56 por ciento, es de responsabilidad del sector privado.
La deuda pública total de Brasil a finales del año pasado, incluyendo la deuda interna, era de 881.108 millones de reales (unos 248.550 millones de dólares al cambio de la época) y equivalía al 55,89 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) del país.
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