17 de agosto 2001 - 00:00

Brasil empieza a temer que haya llegado la recesión

San Pablo (ANSA AFP, AP) - Brasil ya empieza a hablar de recesión. La caída del Producto Bruto Interno (PBI) en el segundo trimestre del año en 0,99% sorprendió. Ayer el presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, admitió que la desaceleración de la economía nacional en el segundo trimestre del año fue mayor que lo esperado, pero dijo que el país no está al borde de una recesión.

«La caída del PBI era esperada pero fue mayor que lo previsto tanto por el Banco Central como por el mercado», dijo el funcionario en un seminario en San Pablo al comentar los resultados.

Fraga indicó que, a pesar de la desaceleración económica, el Banco Central no se ha planteado la posibilidad de revisar la meta del PBI para este año, que es de un crecimiento de 3%. Las previsiones iniciales se mantienen porque, a pesar de la desaceleración ocurrida entre abril y junio, la economía brasileña acumuló en el primer semestre un crecimiento de 2,49% en comparación con el mismo período del año pasado.

Problemas transitorios

«Tenemos que trabajar para no retroceder en el segundo semestre», dijo Fraga, quien, sin embargo, reconoció que en la segunda mitad del año la economía brasileña será menos dinámica por los efectos de la crisis energética nacional y los problemas de la vecina Argentina.

Agregó que el país no entrará en recesión porque la crisis energética y la de Argentina son vistas como problemas transitorios que podrán ser administrados de forma positiva por el gobierno nacional.

«No estamos entrando en recesión. Las perspectivas son positivas y el escenario de caída en la actividad económica es transitorio», afirmó.

Más allá de que Fraga minimizó la caída del PBI, lo cierto es que hay riesgos de no cumplir con las metas acordadas con el FMI.

Los analistas señalan que si el valor del PBI en reales a final de año es menor que el esperado, la relación entre su valor y la deuda pública empeorará y comprometerá uno de los objetivos del acuerdo, que dice que la deuda no debe superar 53,9% del PBI en diciembre de 2001.

«La relación deuda/PBI puede ser superior a 53,9% del PBI. Esta meta es indicativa dentro del acuerdo con el FMI, no obligatoria, aunque es un dato muy importante para los inversores», estimó el profesor de Economía de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), Caio Prates. La progresiva reducción de las tasas de interés, de 19% actualmente, sumada a una recuperación del real, que perdió 30% de su valor respecto del dólar desde enero, ayudarían a mejorar la relación PBI/deuda pública, estimaron los analistas.

Por otra parte, si el retroceso del PBI entraña una disminución de la recaudación de impuestos, el gobierno debería endurecer el esfuerzo fiscal para llegar a la meta de superávit primario de 40.200 millones de dólares este año.

«La tendencia del PBI hace las cosas más difíciles pero no impide el cumplimiento de nuestras metas», según el ex ministro de Economía Maílson da Nóbrega.

Brasil renovó un acuerdo con el FMI en julio. El país, que ya había recibido un préstamo en 1998 por 41.500 millones de dólares, firmó una prórroga por 15.000 millones, la cual entrará en vigor en setiembre y expirará en diciembre de 2002.

Los analistas opinaron, además, que si el Banco Central aumenta de nuevo las tasas, la recesión se agravaría, ya que las subas de los tipos de interés, destinadas a evitar la inflación, interrumpen el crecimiento.

Premios

«No hay espacio para subir más las tasas pero tampoco para bajarlas, ya que Brasil necesita cumplir sus metas de inflación y debe seguir siendo atractivo para el capital extranjero premiando a aquellos que invierten en el país», estimó René García, economista de la Fundación Getulio Vargas.

Muchos esperan que en su reunión de la próxima semana, el Comité de Política Monetaria del Banco Central mantenga las tasas de interés en 19% anual.

«La inflación no respondió a estas subas de las tasas de interés tal y como el Banco Central pretendía», explicó Camila de Faria Lima, del Banco Santander.

Las previsiones de los analistas apuntan a que en diciembre las tasas de interés brasileñas podrían situarse en torno a 18% anual. Desde el miércoles, cuando se divulgó la reducción del PBI en el segundo trimestre, las tasas de interés previstas para diciembre en el mercado futuro bajaron de 23,86 (previsto para diciembre) a 23,25 por ciento.

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