«Vamos a hacer un acto público para dar visibilidad a nuestras reivindicaciones. Estamos a favor de la reforma, que consideramos fundamental para el equilibrio fiscal, pero estamos preocupados con la propuesta» llevada al Congreso, advirtió el presidente de la CNI,
La carga tributaria brasileña es considerada extremadamente pesada y complicada, ya que consiste en un sinfín de tributos superpuestos. El presidente Lula ha convertido su plan de reforma en una de sus principales banderas políticas, proponiendo la simplificación del sistema. Sin embargo, los empresarios le critican que significará un aumento de los impuestos.
Según el gobierno, la carga tributaria de Brasil supera 35% del Producto Bruto Interno, muy por encima de la estadounidense (30%) o de otros países de América Latina como México (15%) o Chile (12%). Pero es menor que la alemana o francesa, que superan 40%.
Por su parte, el sector privado calcula que la misma llega a 41,2%, lo que la equipararía a los países más ricos del mundo.
El poderoso empresario Jorge Gerdau, de la siderúrgica Gerdau, estimó recientemente en declaraciones a la prensa que la carga tributaria razonable sería de 25% a 30%.